El desabastecimiento de nafta se volvió insoportable en Cipolletti. Las demoras en las estaciones y la escases complejizaron la vida cotidiana de los vecinos quienes pasaron largas horas a la espera de un poco de combustible. La gran mayoría utiliza los vehículos para trabajar y no tienen otra opción más que esperan. Esta mañana la fila de dos kilómetros generó un caos en el barrio Arévalo.
Luego de recorrer varias estaciones de servicio, el dato comenzó a circular entre los automovilistas cipoleños que no habían llegado a tiempo para cargar el tanque. “En la Axion de Marino Moreno está por llegar el camión”, era el rumor en la fila. Y muchos empezaron la carrera por llegar más rápido. Eso fue alrededor de la 1 del miércoles; pero el camión llegó recién al mediodía.
Elisardo Muñoz es vecino de Ferri, tiene 61 años y era el primero en la fila. Llegó a la estación a las 2 de la madrugada con la esperanza de que el rumor del camión descargando combustible sea verdad. Primero le dijeron que a las 4 llegaba, pero la demora superó las 11 horas. El hombre tuvo que pasar la noche allí, arriba de su Volkswagen Voyage que utiliza para trabajar, y recién pudo moverlo a las 13:15. Luego de trasnochar, le espera soportar una larga jornada laboral.
“Estaba esperando en la estación de Sarmiento y Fernández Oro y se terminó; no alcancé a cargar. Pasé la noche acá, no pude dormir y tampoco me podía ir porque necesito el auto para trabajar. Soy sereno en un lugar alejado y no tengo otra manera de llegar”, contó el hombre en diálogo con LM Cipolletti. Agregó que la situación está muy mala y teme que empeore.
Jorge Alzamora fue otro de los cipoleños que soportó largas horas para cargar nafta. Llegó a las 5 de la madrugada para hacer el recambio con su hermana, que había llegado cerca de las 2. “Tuve que venir porque ella tenía que irse a trabajar. Está muy complicada la situación. El camión iba a llegar a las 4 y llegó a las 12”, comentó el joven que ocupaba el cuarto lugar en la fila. Jorge, además de la larga espera, quedó con el auto debajo del sol donde el calor se volvía insoportable.
Alberto Méndez, un taxista de Fernández Oro, llegó a la estación a las 3. Necesitaba llenar el tanque para poder trabajar y llevar dinero a su casa, por eso, además del tanque llenó algunos bidones. “En Oro la nafta se terminó el domingo y no hubo más. Tenemos que venir a Cipolletti a cargar. Yo pasé y como vi poca gente, me quedé, pero nunca imaginé que iba a esperar tanto. No me puedo ir sin nafta porque tengo que trabajar”, contó.
Méndez intentó dormir un poco en el auto, y al mediodía esperaba a su esposa que le iba a traer algo de comida.
“Con el tanque lleno trabajo tres días. Por eso cargué algunos bidones. Si no trabajo, no como, es sencillo. Es un desastre esta situación, entiendo los reclamos, pero el gobierno debería tomar otras medidas como traer nafta de otros lados. Además, las empresas tampoco prevén y traen más cantidad; siempre los perjudicados somos los mismos”, reclamó.
La fila recién comenzó a moverse pasada las 13, cuando el camión descargó el combustible y se habilitaron los surtidores. Son 30 mil litros de nafta y el temor es que no alcancé para todos los que esperaban.
El camión que debía llegar a las 4, llegó a las 12
Belén Linares y Mayra Sendón son dos jóvenes que aprovecharon la larga espera y sacaron las reposares debajo de la sombra de un árbol. Una de ellas tenía a su cargo dos vehículos. Ambas dijeron apoyar los reclamos de salud, pero cuestionaron las demoras en las estaciones.
“Llegamos a las 4:30 porque nos avisaron que estaba llegando el camión. Son las 12 y lo único que avanzamos es porque algunos autos se fueron. Es la primera que pasó por algo así, es vergonzoso, y nos llena de problemas a nivel familiar”, contó Mayra a LM Cipolletti.
Belén dijo apoyar el reclamo de la salud pública y que deberían seguir hasta conseguir lo que piden. “Si es necesario, deberían endurecer las medidas, porque se merecen lo que reclaman. Esto de esperar tanto tiempo es un problema, pero los apoyamos desde nuestro lugar, con paciencia”, expresó.
Más de dos kilómetros de fila
El acceso a Cipolletti por Marino Moreno colapsó de vehículo. Desde temprano esa calle quedó llena de autos, hasta topar con la Ruta 151. Pero cerca del mediodía la fila se extendió aún más.
Los autos coparon las callares Mariano Moreno hasta Ruta 151, desde allí seguía hasta calle Salta y terminaba nuevamente sobre Rivadavia.
En el lugar había autos particulares, de empresas y hasta del Municipio cipoleño, motos y personas con bidones. Pasada las 13 el camión descargó 30 mil litros de nafta y se abrieron los surtidores.
Los playeros dijeron que no había tope de carga como sucedía en otras estaciones, aunque no descartaron que con el correr de los días implementen esa restricción. Además, aseguraron que no iba a alcanzar para todos los que estaban esperando porque la demanda desbordó la capacidad de la estación.
Hasta el mediodía de este miércoles había al menos otras dos estaciones vendiendo nafta, aunque todas con filas interminables. Tenían combustible la estación Axion de la rotonda de Ruta 22 y 151 y la Puma de Tres Arroyos y Toschi.
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