El 50% de los neuquinos no paga por su calle asfaltada

Cada vecino debe abonar entre $250 y $280 el metro cuadrado.

Mario Cippitelli

cippitellim@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Algunos cumplen, otros no tanto. Hay barrios que por sus características sociales tienen más posibilidades de hacerlo y otros que apenas sí pueden afrontar el compromiso.

El asfalto en la ciudad de Neuquén, una de las obras que más demanda tiene entre la comunidad, sigue avanzando como uno de los pilares característicos que tuvo desde siempre la gestión del intendente Horacio Quiroga.

El dolor de cabeza que generan las calles de tierra, especialmente durante las épocas de lluvias intensas, hace que este tipo de obra pública sea una de las más demandadas por los vecinos de la capital. Tal vez sea por eso que el Municipio sigue recaudando de manera sostenida, pese a los vaivenes de la economía y la crisis.

Para concretar el proyecto, la Municipalidad le transfiere al frentista menos del 50% del costo de la obra.

Las estadísticas oficiales indican que en 2014 ingresaron a las arcas de la Municipalidad en concepto de contribución por mejoras $2.447.907,60. Pero en 2015, la recaudación por ese rubro subió un 97 por ciento y llegó a $4.818.623,94. La proyección es que el ritmo sostenido permanecerá. En los primeros siete meses de 2016, ya se recaudaron por contribución por mejoras $4.533.551,58, es decir el 94 por ciento de lo que se recaudó en todo el año pasado.

Teniendo en cuenta los índices de la inflación, ¿es mucho o poco? Los números oficiales indican que el promedio de recaudación por contribución por mejoras es del 50 por ciento, es decir que la mitad de los neuquinos pagan las obras para que la calle donde viven esté pavimentada.

650 pesos es el precio máximo que tiene el metro cuadrado de asfalto.

Este valor depende de las características que tenga la obra. El frentista debe pagar sólo el 50 por ciento del total de ese costo.

Para que se concrete el proyecto, la Municipalidad de Neuquén le transfiere al frentista menos del 50 por ciento del costo de la obra. Por este motivo, cada vecino debe pagar entre 250 y 280 pesos el metro cuadrado de pavimento.

Con respecto al porcentaje de recaudación, depende de cada barrio. No es lo mismo el poder adquisitivo que tienen los vecinos que habitan en sectores con mayor poder adquisitivo que en aquellos lugares donde todavía están regularizados y ni siquiera tienen servicios porque nacieron como asentamientos informales.

En los barrios Belgrano y Huiliches las obras de asfalto que se pusieron al cobro en 2015 la recaudación proyectada es cercana en un 70 por ciento entre lo efectivamente pagado y los convenios de pago firmados por los frentistas.

En Gran Neuquén, una obra de asfalto puesta al cobro en 2015 llega al 21 por ciento entre lo pagado y los convenios asumidos. En San Lorenzo Norte, la obra de calle Rodhe puesta al cobro en 2013 se ha recaudado un 34 por ciento entre lo pagado y los convenios de pago.

Las autoridades municipales están conformes con los porcentajes de cobro que tiene este tipo de obras, aunque reconocen que lo ideal sería que pudieran aumentarlos. De todas formas, siempre apelan al sentido de responsabilidad que deben tener aquellos que sí están en condiciones de pagar el asfalto para que sean solidarios con quienes no están en condiciones de hacerlo.

Las dos grandes obsesiones de Pechi Quiroga

Las obras de pavimento y la conectividad de las calles son una obsesión para el intendente Horacio Quiroga, quien reconoció en varias oportunidades que quiere terminar su gestión con toda la ciudad pavimentada.

Quiroga recordó que cuando asumió como intendente la primera vez, en 1999, la ciudad de Neuquén tenía un porcentaje muy alto de calles de tierra. Por caso, el pavimento llegaba hasta la calle Bouquet Roldán, al oeste; hasta Entre Ríos, al este; hasta Islas Malvinas, al norte y Luis Beltrán, al sur.

El jefe comunal se jacta de haber logrado más de 5000 cuadras de asfalto desde aquella primera vez, pero ahora quiere terminar con las calles de tierra, aunque sabe que no es una tarea difícil. “La ciudad crece muchísimo. Todos los días te van corriendo el arco”, graficó un allegado al intendente.

5000 cuadras, según Quiroga, se asfaltaron desde su primera intendencia, en 1999.

El pavimento en Neuquén no sólo terminaría con los graves problemas que se suceden cada vez que hay lluvias intensas y hacen que muchas calles de tierra se vuelvan intransitables, sino que además mejoraría la conectividad y el tránsito en la ciudad.

Los últimos proyectos en marcha, como el ensanchamiento del corredor Doctor Ramón-Leloir, los nuevos cruces sobre la Ruta 22 y la construcción de un terraplén para elevar la Ruta 7, son algunos de las iniciativas que permitirá reordenar el tránsito tan caótico que viene sufriendo la ciudad en los últimos años.

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