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La Mañana

El efecto del martes 13 en las quinielas

Se cae un mito. Los timberos le juegan a la "yeta" días como mañana.
Por Fabricio Abatte
Mañana es martes 13, una jornada siempre temida por los supersticiosos. En la creencia popular, es el día de la mala suerte, mito histórico y pocas veces comprobado en la práctica. Una fecha en la que abundan las cábalas para combatir su supuesto efecto negativo, los recaudos, las frases del estilo "no te cases ni te embarques". Es conocida la paranoia que genera la fecha en el mundo entero. Al trasladar la cuestión al plano de la timba, LM Neuquén advirtió que tiene un impacto inversamente proporcional al que genera en buena parte de la sociedad. Es decir, lejos de espantarse, los apostadores confían plenamente en el 13 en su jornada, creen que les dará suerte y le hacen honor al numerito.

"En esta fecha, la gente juega fuerte al 13 y ¡guarda! que suele salir. Los apostadores, por suerte, no son supersticiosos", señala Iván, empleado de una agencia céntrica de la capital provincial.

"Muchos curiosos también se suman. Y capaz que por este acontecimiento, si les va bien, se hacen timberos para toda la vida sin darse cuenta", apunta el muchacho mientras los clientes, al oírlo, se enganchan con el tema y hacen bromas alusivas.

La opinión de una numeróloga
Este diario fue más allá y también requirió la opinión de la licenciada en Numerología y Lenguaje Corporal, Romina Haberckon, quien no sólo relativizó la presunta desdicha que produce un martes 13, sino que reveló que es un día de "cambios rotundos", lo cual debe alentar a los apostadores que andan con la suerte cambiada.

"Martes 13 es como un mito, pero si me baso en la numerología, el 13 es el día de los grandes cambios. Hay más posibilidades de que haya un cambio rotundo, de que si no venía ganando, pueda ganar. Que la gente no sea supersticiosa, no es malo este día. Al contrario, es como resurgir de las cenizas", asegura la especialista irradiando energía positiva.

El que quiera cruzar los dedos que lo haga. El que quiera desafiar a la suerte y al mito que juegue, al 13 o a cualquier otro número. Mañana puede ser un gran día.