Mañana es martes 13, una jornada siempre temida por los supersticiosos. En la creencia popular, es el día de la mala suerte, mito histórico y pocas veces comprobado en la práctica. Una fecha en la que abundan las cábalas para combatir su supuesto efecto negativo, los recaudos, las frases del estilo "no te cases ni te embarques". Es conocida la paranoia que genera la fecha en el mundo entero. Al trasladar la cuestión al plano de la timba, LM Neuquén advirtió que tiene un impacto inversamente proporcional al que genera en buena parte de la sociedad. Es decir, lejos de espantarse, los apostadores confían plenamente en el 13 en su jornada, creen que les dará suerte y le hacen honor al numerito.
La opinión de una numeróloga
Este diario fue más allá y también requirió la opinión de la licenciada en Numerología y Lenguaje Corporal, Romina Haberckon, quien no sólo relativizó la presunta desdicha que produce un martes 13, sino que reveló que es un día de "cambios rotundos", lo cual debe alentar a los apostadores que andan con la suerte cambiada.
El que quiera cruzar los dedos que lo haga. El que quiera desafiar a la suerte y al mito que juegue, al 13 o a cualquier otro número. Mañana puede ser un gran día.


