El enorme encanto de tener todo tipo de amigas en la vida

De hace muchos años o recientes, graciosas o glamorosas, arriesgadas o valientes, en conjunto constituyen un tesoro.

Las amigas tienen ese toque especial que nos permite ver la vida de una manera distinta. Nos ayudan a abrirnos y a sacar lo mejor. Aquí, una lista de siete clases de buenas amigas:

1. Las viejas amigas. Después de salir de nuestros primeros trabajos, íbamos a tomar algo. Coincidimos en casamientos, vimos nacer a nuestros hijos. Nos hemos visto crecer. Sabemos que nuestra amistad es única y que va a durar para siempre. Estamos deseando tener nietos y descuentos para jubilados. Para mí, tener amigas así es un tesoro.

2. Las nuevas amigas. Justo cuando pienso que ya no puedo tener más amigas, alguien aparece en mi vida (en Facebook o en el café de al lado de mi casa). Nos damos cuenta de que hemos leído los mismos libros, de que nos encanta el mismo tipo de arte y de que hay ciertos políticos que no nos gustan. Hacer nuevas amistades cuando ya tenés unos cuantos años es muy gratificante. Nunca es tarde para conocer a gente fantástica.

con sus raíces en el amor La palabra "amigo" viene del latín "amicus", que deriva de "amare" (amar).

3. Las amigas graciosas. Me hacen reír, no puedo negarlo. Si hubiéramos sido compañeras de clase, habríamos pasado semanas castigadas. Estas amigas sueltan más palabrotas que nadie y siempre dicen lo que piensan. Les encanta hacer fiestas temáticas, experimentar con salsas y ver películas. Suelen llevar los labios pintados de colores chillones y visten con abrigos de piel sintética. No paran de mandarme videos absurdos (normalmente de gatos). Sacan mi lado joven, rebelde y divertido. Me enseñan a no tomarme las cosas tan en serio.

4. Las amigas glamorosas. Se dice que las mujeres dejamos de ser atractivas una vez que llegamos a cierta edad, pero estas amigas no se han enterado de eso. Siguen llevando zapatos de taco de aguja, perfume caro y vestidos ajustados. Les encanta salir y acechar a hombres guapos. Y siguen levantando. Les encanta ser mujeres y los hombres se sienten atraídos por su encanto femenino. Su actitud me anima a no tirar mis vestidos de fiesta.

5. Las amigas inteligentes. Saben cuál es el mejor hotel de Groenlandia, a quién hay que llamar cuando alguien sufre una intoxicación, cuál es el nuevo restaurante de sushi de la ciudad y cómo quitar una mancha de tinta. Son prácticas y espabiladas. Cuando hablo con ellas, me doy cuenta de que no sé nada de la vida. Me encanta que me enseñen cosas nuevas.

6. Las amigas intrépidas. ¿Pesca en el hielo en Canadá? ¿Un viaje al Machu Picchu? ¿Paracaidismo? ¿Dónde hay que firmar? Tengo amigas que harían cualquier cosa. Son valientes e intrépidas, les encanta la vida y la viven a pleno. Les da igual si son mayores o si tienen miedo, su respuesta siempre va a ser "sí", sea cual sea la pregunta. Gracias a ellas, he aprendido que la vida no tiene por qué tener límites. Nuestros únicos límites son la imaginación y la confianza.

7. Las amigas valientes. Han tenido algún problema serio de salud o han sufrido una pérdida importante, pero siguen riéndose. Me han enseñado cómo seguir adelante después de un batacazo, que la felicidad la elige uno mismo y que requiere valentía, que la vida sigue, que es posible volver a sentir alegría, que hay que vivir el momento y hay que dar las gracias por lo que tenemos. Me han enseñado a enfrentarme a las dificultades con dignidad y elegancia.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído