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La Mañana poliamor

El poliamor contado en primera persona

Eliana, Nazareno y Maira son mendocinos y conforman un trío amoroso, y en una entrevista contaron su historia de amor.

Desde que hace unos años Flor Peña blanqueó públicamente que, junto a su pareja, el abogado salteño Ramiro Ponce de León, practicaban el poliamor, la palabra y sobre todo el tema se instaló en los medios, donde cada vez más se habla de un amor en donde la pareja tiene libertad para salir con otras personas. Ahora, Eliana, Nazareno y Maira, un trío amoroso de mendocinos que se anima a contar su historia de poliamor.

Eliana y Nazareno conformaban una pareja convencional hasta que conocieron a Maira. Después de un tiempo descubrieron que se amaban y que sólo se sentían completos como trío. Así, se asumieron como una relación poliamorosa.

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El poliamor entre los mendocinos comenzó día que Maira Fernández empezó a trabajar en un call center manejado por Eliana Cuchietti y Nazareno Fernández, quienes llevaban adelante una relación que combinaba, el amor y el trabajo. Rápidamente, Maira estableció un vínculo amistoso con la pareja. Un vínculo que excedía lo laboral. Había siempre una salida que los divertía, una charla, una comida juntos. Pero notaron que todo era mejor cuando lo compartían entre los tres. Sí: todo. Sí: entre los tres.

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Nazareno, hoy de 41 años, rememora: “Empezó todo como una relación laboral, luego de amistad, y ahora, de amor”. “Empezamos a ver que sentíamos cosas que no entendíamos”, apunta Maira, hoy de 23 al diario Los Andes. “Los tres nos juntábamos sin problemas, pero si yo me juntaba sola con Eli, extrañábamos al otro. Algo estaba pasando”, amplía. Eliana completa la idea: “Si éramos sólo dos, en cualquier cosa que hiciéramos nos hacía falta el otro. Eso fue llevando a plantear cómo seguíamos adelante”. Ese seguir adelante terminó en lo que hoy explican de este modo: “Tenemos una relación de poliamor y de tres. No mantenemos una relación abierta, no somos swingers. Somos un trío y nos amamos”.

Pero lo que hoy ya está asumido y es fácil de contar tuvo un proceso de asunción y aceptación de esta nueva forma de amar para los mendocinos que ya llevan cuatro años de relación con convivencia incluida. Al principio, cuando todos advirtieron que entre ellos había atracción física y amorosa, faltaba saber quién se animaba a expresarlo primero. Y aunque ninguna de las dos había tenido antes una relación homosexual, fueron ellas las que lo hicieron, y de un modo particular: con un beso en la boca, con sabor a vino, frente a los ojos de él.

“Habíamos organizado una juntada en nuestra casa y decidimos no salir a bailar”, rememora Eliana. “Era una cena después de pasar todo el día juntos. Con May, en un momento, nos propusimos hacerle una broma para Naza, diciéndole que íbamos a ser novias entre nosotras porque ya no nos gustaban los hombres. Cenamos, le ofrecí vino a él. Él dijo que no y ella sí aceptó. Y ahí nos dimos un beso. Quedó todo explicado”, cuenta.

Nazareno dice que no podía creer lo que veía. “Como hombre es una fantasía normal, estaba en medio de dos mujeres hermosas, pero no creí que ahora estaba por empezar a formar parte de una relación de tres”, reconoce.

“Fue todo natural y sin problemas ya desde esa primera vez. Pasó lo que estábamos sintiendo: nos queríamos los tres, nos protegíamos”, cuenta Maira. “Era lo que le estaba faltando a la relación, porque antes ya habíamos notado que sólo dos nos sentíamos incompletos”.

Poliamor.

En cuanto a las relaciones sexuales, a la hora de definirlo, Nazareno se inclina por decir: “Es descubrir algo nuevo cada día”. Eliana, en cambio, dice que es tan intenso lo que se siente que “no hay palabra que lo defina, es único”. “Coincido con lo que dice mi novia”, acota Maira.

Claro que el costado romántico y erótico puede resultar pleno, pero tiene sus exigencias prácticas que los llevó a algunos desafíos. Como duermen juntos tuvieron que pensar en cambiar la cama. “Tuvimos que comprar una cama más grande, porque con la otra se nos hacía imposible”, reconoce entre risas Maira. Y agrega: “Teníamos una de dos plazas y murió, se rompieron todos los resortes. Para colmo, cuando compramos la nueva, era tan grande que no entraba por la puerta”.

Asumirse como trío, y ya no como pareja, los tranquilizó en los sentimientos afectivos, pero tuvieron que trabajar un poco más el reconocimiento social. Primero, ante ellos mismos: “Nos ayudó mucho ver una serie que está en Netflix, y se llama Tú, yo y ella, la recomiendo”, explica Nazareno. “No teníamos parámetros para lo nuestro, era todo un proceso de autodescubrirnos. Esa serie nos dio los parámetros”, reconoce Eliana.

Una vez asumido todo, Nazareno dice que casi no tuvo conflictos cuando hizo saber de su nueva relación a su padre. “Él siempre acepta lo que yo hago”, se ríe. Distinto fue lo que vivieron Eliana y Maira. “Hoy en día podemos compartir todo, pero en un primer momento, decírselo a mis padres me costó un poco, porque sabía que era un paradigma distinto. Pero una vez que se los dije, lo aceptaron”, explica Eli.

Por su parte, Maira tuvo que lidiar con dos problemas. Primero, la corta edad. “Era muy chica y empecé diciéndole a mi papá que tenía una relación Naza. Era un problema, y le costó aceptarlo”, explica, resaltando que se llevan 18 años con su novio y en ese entonces ella tenía apenas 19. “Cuando lo aceptó, después llegó la hora de contar lo otro. Mi mamá se había dado cuenta y se lo vio a venir, así que se lo dije con ella. Él hizo un proceso y ahora me pregunta más por ellos que por mí”, asegura.

El poliamor llegó a la vida de los mendocinos, una vez y para siempre. Primero, los tres comparten amor, hogar y trabajo (un local de artículos electrónicos en la galería Caracol). Y, segundo, porque después de casi cinco años, de convivir desde junio de 2020 y de asumirse ante todos como trío, llegó la hora de un ritual, aunque sea meramente festivo, la poligamia no está aceptada en nuestro código penal. “Queremos hacer una fiesta de compromiso entre septiembre y octubre, aunque nuestro aniversario es en junio”, adelanta Maira.

Poliamor.

Mientras tanto, la más chica del trío dice: “Ahora tengo todo”. Nazareno, el mayor, apunta: “Es muy intensa la energía que sentimos al ser tres”. Y Maira, la del medio, cierra: “Siendo tres estamos completos”.

Para finalizar la nota, Eliana, Nazareno y Maira cuentan que piensan tener hijos, “nos gustaría ser papás. Lo tenemos ya planeado y diagramado (risas)… pero todavía es muy pronto”, dice Nazareno, para completar, Mayra y Eliana expresan, “hemos hablado y queremos quedar las dos embarazadas al mismo tiempo. Nos gustaría mucho. Pero, por supuesto, no siempre se puede conseguir, así que, si queda alguna embarazada de las dos antes, no hay problemas. Y ya veremos”.

Fuente: Los Andes.

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