La mamá de Lucas Gámez entró al edificio derrumbado donde lo buscan: el desgarrador mensaje para su hijo
En medio de la búsqueda, que ya lleva 9 días, Blanca decidió entrar al edificio derrumbado donde buscan intensamente al nene argentino de 8 años.
Se viven horas de angustia y desesperación. Ya se cumplieron 9 días de aquellos dos terremotos que sacudieron Venezuela, dejando más de 2 mil muertos y miles de desaparecidos. En los últimos días se pudieron concretar rescates de sobrevivientes entre los escombros, pero por estas horas mantiene en vilo la intensa búsqueda de Lucas Gámez, el n ene argentino de 8 años que es buscado entre los escombros de un edificio que se derrumbó en La Guaira.
Sus padres no pierden la esperanza, y con la ayuda de los rescatistas argentinos, se espera que suceda el milagro y finalmente puedan encontrar con vida a Lucas.
En medio de la búsqueda, su mamá Blanca Martínez protagonizó un momento desgarrador, cuando en la noche del jueves decidió entrar al edificio derrumbado donde buscan intensamente a su pequeño. "No te rindas", gritó ante la mirada de los rescatistas.
La mujer contó que ingresó a la zona de los escombros para hablarle y aseguró que mantiene la esperanza de encontrarlo con vida, y que la escuche. "Mi presentimiento es que está vivo. Es un niño muy pícaro y siento que se las está ingeniando", afirmó mientras espera que el milagro suceda.
"Estoy aquí, no te rindas", el conmovedor grito de la mamá de Lucas desde el derrumbe
Blanca y Marcos, los padres de Lucas, permanecen desde hace nueve días en la zona afectada. Decidieron que no van a abandonar el lugar mientras continúan las tareas de búsqueda.
La mujer contó que duermen en el auto o sobre una colchoneta prestada por vecinos y que cuando tiene oportunidad, se baña en la playa. Y en medio de los difíciles momentos que atraviesa, agradeció a todos los rescatistas y gente en general que se acerca a brindarle su apoyo.
En estas circunstancias, Blanca explicó que pidió autorización para ingresar al sector de los escombros y poder hablarle directamente a su hijo. "Necesitaba que me escuchara", relató.
Una vez que ingresó al área de rescate, con casco de protección, comenzó a gritar: "Estoy aquí, no te rindas, estamos acá con papá", con la esperanza de que Lucas pudiera escucharla.
A pesar de que vive sus horas más duras, Blanca colabora con la organización de la asistencia en el lugar y brinda apoyo a otras familias que también esperan noticias de sus seres queridos.
A Lucas lo buscan rescatistas argentinos
En las últimas horas, el operativo pasó a estar a cargo de un equipo integrado exclusivamente por rescatistas argentinos, militares, bomberos bonaerenses y efectivos de la Policía Federal que forman parte de la red USAR y del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate Urbano.
Blanca también contó que compartió un momento con el equipo argentino durante la noche. "Trajeron alfajores y una bandera para que Lucas la firme cuando salga", recordó emocionada.
Además, reveló que durante la noche "no paró de llegar gente a darme rosarios, una Biblia o una palabra para Lucas. Sobres, cajas que quieren que él abra cuando salga, con la certeza plena de que está con vida".
Por estas horas se dedican a retirar grandes losas de hormigón y realizar perforaciones para introducir una sonda infrarroja, facilitada por Estados Unidos, con el objetivo de obtener una imagen más precisa del interior de la estructura derrumbada.
Según explicó la mujer, la forma en que colapsó el edificio podría haber generado una cámara de aire en la que Lucas y otras personas habrían quedado atrapados, una posibilidad que mantiene viva la esperanza de los rescatistas y de su familia.
Detectaron calor corporal en la zona de búsqueda
En diálogo con FM El Observador, Marco Gámez, padre del chico, comunicó que durante la tarde del lunes recibieron una noticia esperanzadora, aunque desde entonces no hubo más novedades.
“El hallazgo más reciente que pudimos tener es de las cinco de la tarde del día de ayer. Gracias a los expertos que están trabajando acá en la zona, se pudo conseguir calor corporal con estos instrumentos que usan para medir el calor de una persona, a más o menos diez metros de profundidad. Esto, debido a la magnitud del sismo, obviamente, que removió mucho las bases de concreto, de asfalto, obviamente de las edificaciones. Se dice que por el tamaño del cuerpo posiblemente sea un niño”, detalló el hombre.
El dato cobra aún mayor importancia cuando se toma en cuenta que “cuando los expertos descubrieron el calor corporal, de más o menos entre 26 y 36 grados, también se logró ubicar a esa misma profundidad el celular de Lucas”.
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