En el 56 por ciento de las casas conviven tres generaciones
Neuquén > Ante la imposibilidad de acceder a su propia vivienda, la mayoría de los jóvenes de barrios neuquinos se ha quedado a vivir con sus padres, junto a su familia.
Según un estudio elaborado recientemente por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquén, el 56 por ciento de los hogares de los barrios El progreso, Huilliches, Unión de Mayo y San Lorenzo Sur están integrados por los padres, hijos y nietos. De los encuestados, el 62 aseguró ser propietario de la casa y el total afirmó que, a pesar de tener capacidad de ahorro, necesita del crédito estatal.
En comparación con los otros sectores donde se llevó a cabo el estudio, la cifra es mucho mayor. Por ejemplo, en el Confluencia el 29 por ciento de los casos son nietos que viven en la casa de sus abuelos, mientras que el güarismo en Parque Industrial, Belgrano e Islas Malvinas Sector Cordón Colón es del 13, 25 y 38, respectivamente.
“Nosotros realizamos este trabajo ante la necesidad de acercanos más a la realidad de estas problemáticas que abarcan un espectro amplio de la comunidad”, explicó el defensor del pueblo, Juan José Dutto. Antes, el Estado, financiaba estas obras y planes de viviendas. Pero hoy no. Y hay toda una generación que no ha sido ayudada a tener su casa”.
En este sentido, Dutto destacó que la crisis habitacional en la ciudad es inacabable en el tiempo porque “no hubo ni hay reacción alguna por parte del Estado nacional y provincial”, ya que el municipal “tiene otras características y otras responsabilidades”.
“Hay que destacar que no se observa en ninguno de los presupuestos, la distribución de dinero para poder tratar este problema. Y es en parte por esta razón que decimos llevar adelante este estudio”, señaló.
El análisis de la situación habitacional de la ciudad de Neuquén se desarrolló sobre la base de 961 entrevistas realizadas durante la segunda quincena del mes de julio pasado. Los encuestados fueron divididos en cuatro grupos según la edad: mayor de 21 a 30, de 31 a 40, 41 a 50, y más de 51 años.
En el oeste neuquino, el porcentaje de propietarios coincide con el tercer grupo. Es decir, que los que son dueños de su vivienda son mayores de edad.
Al margen de este dato, el 13 por ciento de los encuestados en el sector comprendido por los barrios El Progreso, Huilliches, Unión de Mayo y San Lorenzo Sur, comparte el hábitat con el grupo familiar de origen y el 56, jóvenes de un promedio de edad de 29 años, lo hace con su familia propia. Es decir que bajo un mismo techo viven tres generaciones: abuelos, padres y nietos.
“No es casual que los jóvenes que vivan con sus padres y sus hijos tengan esta edad ya que forman parte de esta generación que no fue atendida por el Estado. Pero todo esto tiene relación con la crisis existente en las viviendas”.
Al respecto de este punto, el estudio buscaba averiguar que posibilidades tenían los encuestados de obtener su propio hogar, a lo que el 100 por ciento respondió que para ello necesitaba de su capital económico y de la ayuda del Estado.
En muchos casos, se comparten cada una de las habitaciones pero en otros se cuenta con la posibilidad de construir un cuarto o ampliar la casa para vivir con mayor comodidad.
“En Neuquén hay lugares privilegiados para la construcción y los demás están en las zonas de las bardas. El problema es que los servicios básicos todavía no existen. El vecino no va a contar en lo inmediato con gas, por ejemplo”, expresó el defensor del pueblo.
Para Dutto, el fenómeno no sólo afecta a las personas de menores recursos sino que también a las personas con poder adquisitivo. “Es indudable que el desinterés por las viviendas incida notablemente en el aumento de los alquileres”, apuntó. “Al haber menos viviendas, los terrenos son más caros. Y por eso se termina compartiendo el mismo techo”.
La única solución
El Progreso Marcela
San Lorenzo Sur Yanina Alfaro
Yanina nunca abandonó la casa de sus padres a pesar de que, hace más de cuatro años, conformó su propia familia, la cual integran su pareja y sus dos hijos. ”No podemos afrontar el gasto de un alquiler. Hace un tiempo nos fuimos a una toma, pero decidimos volver, por la inseguridad que allí se vive a diario”, afirmó la joven madre y agregó que en un futuro comenzarán las obras para obtener su vivienda propia, detrás de la casa de sus padres.
Toma Itatí Bristela
Una manifestación del problema habitacional es sin duda, la toma Itatí. “En su mayoría, este sector esta habitado por jóvenes que ya tenemos familia y que estábamos viviendo con nuestros padres. Como no podíamos alquilar, nos instalamos aquí”, relató Bristela, quien habita en una pequeña casa junto a su marido y sus dos hijos. “Antes convivíamos en la casa de mis padres, con mis hermanos y sus hijos. Éramos 8 personas en un espacio reducido. Ya no podíamos seguir así”, concluyó.


