Tacloban, Filipinas (AFP) > Unas 10.000 personas podrían haber muerto en Filipinas tras el paso del super tifón Haiyan, lo que lo convertiría en el desastre natural más mortífero registrado en este país, informaron las autoridades.
"Nos reunimos con el gobernador (de la provincia de Leyte) y, basándonos en las estimaciones del Gobierno, hay 10.000 víctimas", declaró Elmer Soria, alto responsable policial de Tacloban, la capital de la provincia de Leyte, en la isla del mismo nombre.
Entre "un 70 y un 80 por ciento de las construcciones y las estructuras situadas en la trayectoria del tifón fueron destruidas", agregó.
El balance proporcionado por la Cruz Roja el sábado daba cuenta de 1.200 muertos, tras el paso por el centro del archipiélago del tifón Haiyan, que llegó acompañado de olas de varios metros de altura y de vientos de hasta 315 kilómetros por hora.
El paisaje que se descubrió tras el paso del tifón con casas arrasadas, postes eléctricos derrumbados, coches volcados y sobrevivientes aturdidos recorriendo las calles, recordaba a la destrucción causada por el tsunami de 2004 en Asia.
"Se trata de destrucciones masivas. La última vez que vi algo parecido fue durante el tsunami en el océano Índico", que dejó 220.000 muertos en 2004, afirmó Sebastian Rhodes Stampa, jefe del equipo de la ONU encargado de la gestión de desastres que se encontraba en Tacloban.
Palo y Tacloban figuran entre las ciudades más castigadas por el super tifón Haiyan.
Leyte, una isla de 1,7 millones de habitantes situada en la parte oriental del archipiélago, es una de las regiones más afectadas por el tifón, aunque otras zonas del centro de Filipinas también sufrieron el paso de "Haiyan".
Una docena de muertes se confirmaron en algunas de estas áreas, pero las autoridades admitieron que están sobrepasadas y que con numerosas localidades todavía no se había logrado establecer contacto.
El teniente coronel Ramón Zagala, portavoz militar, indicó que entre las comunidades con las que todavía no se pudo contactar está Guiuan, una comunidad portuaria de 40.000 habitantes, en la isla de Samar, lugar donde el tifón tocó tierra y entró en Filipinas el viernes.
En Vietnam, donde se espera que la tormenta llegue hoy, más de 600.000 personas fueron evacuadas, aunque el tifón perdió fuerza en su paso por el mar de China del Sur.


