«Más vale tarde que nunca», dice el refrán popular que bien puede aplicarse a la firme decisión que tomó el municipio y la División Tránsito de la Policía Provincial para terminar con el marcado desorden que desde hace años existe en la vía pública zapalina a raíz de la circulación descontrolada de vehículos.
La problemática se viene potenciando con un incremento considerable del parque automotor, que se ha registrado en los últimos 15 años con la incorporación de rodados de todo porte en una ciudad donde también transita un elevado número de camiones para cargar mercaderías en un playón que está ubicado en pleno centro.
Esto representa un peligro latente que es necesario frenar cuanto antes para evitar accidentes y también para terminar con el congestionamiento vehicular que a diario se registra en el centro zapalino y en calles adyacentes, incluso más allá de las denominadas «horas pico».
Es por ello que las autoridades tomaron esta semana la determinación de aplicar controles firmes y constantes, utilizando también herramientas de concientización y otros elementos -como la semaforización y las multas- para acabar con un desorden considerable que hoy tiene como vía emblemática a la céntrica avenida San Martín.
La campaña también incluirá los controles de alcoholemia, que, según se anunció, se llevarán a cabo día y noche en cualquier punto de la ciudad.
Justamente esta semana se registró un grave accidente de tránsito y uno de los conductores se encontraba en fuerte estado de ebriedad, protagonizando así un triple choque donde terminaron seriamente heridas dos personas.
Picadas
Otra faceta de esta delicada situación tiene que ver con las picadas nocturnas que un grupo de jóvenes irresponsables sigue realizando por las calles de la ciudad y caminos adyacentes sin que les caiga el peso de la ley.
Basta con escuchar el rugir de los motores para saber o darse cuenta que esta peligrosa actividad es desarrollada en horas de la madrugada, cobrando más vigor los fines de semana.
Ahora resta esperar que los controles y fundamentalmente la toma de conciencia, terminen con una problemática que puede provocar víctimas graves entre los mismos «corredores» o en otros automovilistas o peatones.
En definitiva, habrá que evaluar en unos meses para determinar si la acción que llevan a cabo los agentes de Tránsito (municipales y policiales) arrojan los resultados deseados.
Mientras tanto hay que mencionar que es auspicioso que las autoridades hayan decidido tomar el toro por las astas para ponerle freno a este marcado desorden en el tránsito vehicular.


