Gendarmería bajo la lupa en el juicio Escuelita IV

Gendarmería bajo la lupa en el juicio Escuelita IV

Neuquén.- Familiares de Felipe Evangelio Lara declararon ayer en esta ciudad en el cuarto juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, en el que ofrecieron detalles de su desaparición el 26 de diciembre de 1977 en Chos Malal.

Ante una sala colmada de público, Elda Lara relató que unos meses antes de la desaparición de su hermano, cuando la visitaba en su casa de Tricao Malal "lo notaba muy nervioso": "Según me dijo lo estaban persiguiendo los milicos, no lo dejaban tranquilo". En 1976, Lara, quien vivía en Cipolletti con su mujer, Margarita Gómez, decidió irse a Villa Manzano. "Nunca supimos por qué andaba escapándose. Me llamaba la atención que andaba caminando o a caballo", señaló.

Contó que un día llegaron hasta la casa de su madre, que vivía en Los Menucos, "dos personas con armas largas y le exigieron bajo amenazas que les dijera dónde estaba Felipe. Les respondió que estaba en la veranada". También describió que un grupo de gendarmes allanó la vivienda de su hermano Aldo Lara en Los Menucos. "Lo obligaron a que los acompañara a buscar a su hermano a la veranada. Cuando llegaron a ese lugar, Felipe ya no estaba".

Otro de los hermanos de Felipe, Jorge -que ayer también declaró- contó que sufrió varios allanamientos en su domicilio de Cipolletti.

Dos sobrinos de la víctima, José y Néstor Lara, reconstruyeron el momento del secuestro de su tío, ocurrido el 26 de diciembre de 1977.

Hablará: El ex policía de Río Negro, Miguel Quiñones, declarará hoy a partir de las 9.

"Lo venían siguiendo. Esa tarde un grupo de quince gendarmes rodearon mi casa. Mi mamá pudo esconder a mi tío detrás de una puerta. A pesar de que lo buscaron por todos lados, hasta en el tanque de agua, no lo pudieron encontrar. Él saltó hacia un cañadón y aparentemente agarró para el lado de la caballeriza del Escuadrón 30 de Gendarmería", explicó José, quien en ese entonces tenía 7 años.

Dijo que al otro día, su padre fue a averiguar a Gendarmería por Felipe "pero ya no estaba en Chos Malal". Néstor precisó que su tío "fued visto dentro del escuadrón por el gendarme Nicasio Ortiz y también por Marco Guerrero".

Elda dijo que Octavio Montecino, sobrino de Felipe Lara, quien era gendarme y presenció la detención, "dijo que lo habían trasladado". "Un tiempo después mi hermana le preguntó a Octavio qué había pasado con Felipe, dónde estaba, y él contestó: 'Nadie lo mandó a hacer cosas que no tenía que hacer. Hacía cosas que vendía a la patria'", agregó.

La declaración de Montecino fue desistida por las partes acusadoras, ya que varios testigos señalaron que podía tener información y podría autoincriminarse.

El dolor buscando una respuesta

"En 1989 acompañé varias veces a mi abuela a la guardia de Gendarmería de Chos Malal para ver qué había pasado y dónde estaba Felipe", dijo ayer emocionado Néstor Adolfo Lara, sobrino de la víctima.

"Fue doloroso haber acompañado a mi abuela, verla llorar y sufrir por su hijo. Era muy fuerte el dolor que tenía", sostuvo.

El hombre aseguró ayer que el ex gendarme Nicasio Ortiz le confirmó que su tío "había sido detenido por el Escuadrón 30 de Gendarmería", y bregó para que "se haga justicia".

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