Buenos Aires
Tomó la pelota en la mitad de la cancha a los 38 del primer tiempo. Encaró a pura potencia y velocidad por la banda izquierda. Dejó atrás a un defensor y enseguida le salió al cruce otro, que lo quiso frenar a la fuerza. Marcos Acuña metió un lindo lujo para desbordar y, casi sobre el final de la cancha, lanzar un centro perfecto que derivó en el gol de la Academia. La definición fue buena, pero toda la jugada, o el mérito mayor, recae sobre el volante zapalino, que ayer regresaba a Racing tras debutar con la camiseta de la Selección argentina por eliminatorias.
Sin embargo, la alegría no fue completa para el neuquino ni para la Academia, ya que Huracán lo empató sobre el final con una jugada muy polémica, en la que la visita reclamó con razón plancha. Mientras que el atacante Ignacio Pussetto (45’ ST) marcó para el conjunto local.
Justamente en el empate del Globo hubo una clara falta de Pussetto (un planchazo sobre Pablo Álvarez) que el árbitro Mauro Vigliano no sancionó.
Racing, con este resultado, llegó a 18 puntos, ocho menos que el líder Estudiantes (26); mientras que Huracán alcanzó las 8 unidades.
El primer tiempo fue aburrido, con algunas jugadas aisladas de riesgo, que maquillaron el bajo rendimiento de ambos equipos.
Y el encuentro se abrió con el gol de Martínez (el primero en Primera División), a los 38 minutos, después de la excelente acción desde la izquierda de Marcos Acuña.
El segundo tiempo fue una prolongación del primero: dos equipos de bajo rendimiento, sin ideas, con casi nada de fútbol. Pero Racing cometió el error de replegarse y en el final Huracán lo empató con el tanto de Pussetto, a los 45 minutos, pese a que hubo una clara falta.
De esta forma, la gran jugada de Acuña sólo sirvió para que Racing consiga un punto, pero los futboleros le agradecen la magia. ¡Que viva el fútbol, Huevo!.
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