El incidente, similar al de República Cromagnon en Buenos Aires en 2004, dejó también unos 131 heridos.
Santa María (AFP/DPA) > El dolor y la consternación se apoderaron de Brasil. Un incendio en una discoteca llena de estudiantes universitarios en la ciudad de Santa María, en el estado de Rio Grande do Sul de Brasil, dejó ayer al menos 233 muertos y 131 heridos, en la segunda mayor tragedia de este tipo en el país.
El incendio se produjo a las 2 de la madrugada en la discoteca Kiss. Bomberos informó que los equipos de rescate trabajaron hasta las 7 para controlarlo y continuar buscando víctimas entre los escombros del edificio, que quedó destruido y corre riesgo de derrumbe.
Según testigos, las llamas se iniciaron en el escenario en momentos en que se presentaba un grupo musical.
Bengala
Según el jefe de Bomberos Guido de Melo, el incendio se desató por una luz de bengala lanzada por un miembro de la banda que se presentaba en ese momento.
“La banda estaba en el palco y comenzó a usar fuegos, y de repente pararon el show y apuntaron el fuego (artificial) al techo. Ahí comenzó el fuego, era leve, pero en cuestión de segundos comenzó a crecer”, relató Michelle Pereira, sobreviviente del hecho.
Todas las miradas apuntan al cantante de Pimienta e Seus Comparsas y Gurizada Fandangueira.
“Rápido y devastador”
El secretario de Seguridad Pública de Río Grande do Sul, Airton Michels, indicó que el incendio fue “rápido y devastador” y recordó que por tratarse de una fiesta universitaria la inmensa mayoría de las víctimas son jóvenes y adolescentes.
En declaraciones radiales, el DJ de la fiesta relató las terribles escenas que tuvieron lugar en el local. “Vi muchos cuerpos y personas heridas en el suelo”, indicó, e hizo hincapié en la rapidez con que las llamas tomaron la discoteca.
"Había cadáveres apilados en los baños. Nunca en mi vida había visto algo así", dijo un funcionario de la Seguridad Pública de Rio Grande do Sul.
Puertas trabadas
Ante la propagación de las llamas, el público, estimado entre 1.500 y 2.000 personas, comenzó a intentar salir por la única puerta con la que contaba el local, que no poseía puerta de emergencia.
Uno de los sobrevivientes, Mattheus Bortolotto, relató el pánico que vivió: “Fue un horror. Perdí a un amigo muy cercano. Las salidas de emergencia eran insuficientes; perdí de vista a mi amigo en la confusión”, dijo.
“Una chica murió en mis brazos. Sentí cómo su corazón dejaba de latir. Sólo había visto eso en el cine”, relató.
“Las barreras metálicas utilizadas para organizar las filas de espera bloquearon la evacuación. Las personas se entrechocaban, caían. Ayudé a levantar las barreras. Los bomberos también se intoxicaban con el humo (...) Los que estaban en el fondo de la discoteca quedaron atrapados”, añadió.
Las personas “entraron en pánico y acabaron pisoteándose unos a otros. La principal causa de muerte fue la asfixia”, dijo el jefe de bomberos.
“La seguridad trancó la salida de las personas que estaban en el local y eso causó un gran pánico y un tumulto”, añadió.
Según varios testigos, los guardias de seguridad bloquearon la salida queriendo evitar que la gente se fuera sin pagar lo consumido (ver recuadro).
Identificaciones
Los cuerpos fueron llevados al Centro Deportivo Municipal de la ciudad para ser reconocidas por los forenses, ya que el Instituto Médico Legal de la ciudad no tiene capacidad para recibirlos.
Extendidos en el suelo y cubiertos por lonas blancas, pero con el rostro descubierto, los cuerpos fueron colocados uno junto al otro en largas filas que eran recorridas por sus padres, hermanos y amigos para ser identificados.
Otro aspecto que hace más duro todavía el momento por el que pasan las familias es que la ciudad no tiene capacidad para velar y enterrar tantos cuerpos. "No hay empresas funerarias suficientes", explicó un empresario del sector.
La mayoría de los heridos permanece hospitalizada, aunque los de más gravedad deben ser trasladados a la capital provincial Porto Alegre.
La ciudad de Santa María decretó 30 días de duelo e instaló un equipo de ayuda psicológica para los familiares de las víctimas. La Universidad Federal de Santa María (UFSM) canceló las clases hasta el miércoles.
La tragedia recuerda el incendio en la discoteca República Cromagnon en Buenos Aires, el 30 de diciembre de 2004.
Relatos del horror
“Fue un horror. Perdí a un amigo muy cercano. Las salidas de emergencia eran insuficientes; perdí de vista a mi amigo en la confusión”, dijo Mattheus Bortolotto, sobreviviente.
Rocheli Brondani también sobrevivió. "Miré al techo y vi que había fuego, todo fue muy rápido. Yo les decía que se estaba incendiando el techo, pero nadie me creía. Salí corriendo, no ayudé ni a mi amiga, no miré para atrás y conseguí salir".
Michelle Pereira vio "muchas personas que eran pisoteadas en la desesperación por salir" y "cuerpos caídos por el suelo, mucha gente desmayada, llorando, intentando respirar porque había mucho humo".
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