"La discapacidad de uno está en la cabeza"

Lo dijo Enrique Plantey, integrante del equipo argentino de esquí alpino adaptado.

"Cuando me enteré que tenía que usar silla de ruedas seguí con la misma vida de antes", relató.
 
Neuquén >
Un joven neuquino quedó en silla de ruedas tras un accidente de tránsito ocurrido hace 16 años. Su carácter y empeño lograron que actualmente sea uno de los cinco integrantes del equipo argentino de esquí alpino adaptado que disputará una serie de instancias clasificatorias de cara a los Juegos Paralímpicos Sochi 2014, en Rusia.
“La discapacidad de uno está en la cabeza no en alguna parte del cuerpo. El accidente nunca fue una cosa que me haya marcado en la vida, de hecho seguí haciendo las mismas actividades que antes. Nunca fue algo que me haya pesado estar en silla de ruedas. Fue muy natural y lejos estuvo de ser un impedimento para concretar mis objetivos”, sostuvo Enrique Plantey, abogado de 29 años, quien se desempeña en el Colegio de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En 1995, siendo aún un adolescente, partía junto a su familia en un viaje hacia la cordillera y en el trayecto entre esta ciudad y Senillosa se detuvieron al costado de la ruta para conversar con unos amigos. A una camioneta que circulaba en sentido contrario se le levantó el capot, maniobró mal y los atropelló.
“Era chico, una vez que me desperté en el hospital y me enteré que tenía que usar silla de ruedas seguí con la misma vida de antes. Eso sí, con la ayuda de familiares y amigos. Muchas veces uno ve personas que les pega mal. No salen de la casa. Pero tampoco se los puede culpar, a mí me tocó ser así. Depende del carácter de cada uno”, dijo Enrique, en diálogo con La Mañana mientras paseaba sobre una lancha destartalada en el Tigre.
Practica esquí alpino adaptado desde hace 11 años, cuando comenzó a despuntar el gusto por este deporte a través de un conocido que tenía en el cerro Chapelco quien lo invitó porque cuentan con instructores para personas con discapacidad. Cuando tuvo la posibilidad de deslizarse en la nieve, no aflojó más.
Al principio le costó pero poco a poco se dejó cautivar hasta que se lo tomó muy en serio. Ahora aspira a competir en el ránking clasificatorio para la Copa del Mundo que tendrá lugar en Beckenbrige, Estados Unidos.
“La primera barrera mental fue empezar a esquiar de nuevo. Aprender a manejarme bien, al principio cuesta y luego empecé a competir amateur, torneos no oficiales que se dan en clínicas una vez que finalizan”, relató el atleta.

“Neuquinos por el mundo”
Nada le impide llevar una vida activa. Este año completó un viaje con sus amigos por cinco continentes que lo llevó a conocer unos dieciséis países y que dejó registrado en el blog “Neuquinos por el Mundo”.
A la hora de desplazarse o acceder a determinados lugares dijo que las dificultades se presentan en menor medida en países más organizados. “Es como todo. En la misma ciudad de Neuquén no puedo andar por la vereda debido a los desniveles y tengo que hacerlo por la calle. Si vos querés encontrar barreras, las vas a encontrar. Pero siempre hay una forma para dar vuelta la dificultad”, comentó.
Además, se está entrenando en natación para competir con miembros del círculo militar en aguas abiertas en la localidad de San Nicolás.

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