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La Mañana arroyo Durán

La política se desbordó por un caño cloacal del Durán

El Municipio y el EPAS se cruzaron por un ducto que va al arroyo.

Ana Laura Calducci

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Neuquén.- Para el intendente Horacio Quiroga, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) se mandó al frente solo al reconocer que, eventualmente, arrojaba residuos cloacales sin tratar por un caño sobre el arroyo Durán, que tapó el Municipio el sábado pasado. En el organismo se enojaron por la clausura y le reprocharon que actuó “con negligencia”, poniendo en peligro a los vecinos del sector.

Quiroga afirmó ayer que su subsecretaria de Medio Ambiente, Silvia Gutiérrez, actuó correctamente al obstruir un caño del EPAS que arrojaba líquidos cloacales crudos al arroyo Durán. El ducto sale de una estación de bombeo ubicada en la esquina de Palpalá y Ruival, en el barrio Limay.

“Fue un acto normal de gobierno”, explicó el jefe comunal y razonó que, como en el EPAS reconocieron que usaban ese caño para emergencias, les están dando la razón. “Quedó demostrado que quien contamina el Durán son los líquidos cloacales a través de las cañerías del EPAS que, como no tienen capacidad de evacuación, hacen la más fácil y lo tiran donde les resulta más cómodo”, recalcó.

Recordó que es la subsecretaría provincial de Recursos Hídricos la que debe controlar las conexiones clandestinas al Durán, pero esa dependencia le trasladó la responsabilidad al Municipio, autorizándolo a clausurar de ser necesario.

Para Pechi, el conflicto por el caño tapado “demuestra la falta de actualización del EPAS”, que debe tirar cloacas sin tratar cuando el sistema no funciona correctamente, en lugar de prever un mecanismo que evite que esos residuos lleguen al río Limay. “Después, nadie quiere hacerse cargo de la contaminación”, reprochó.

Mauro Millán, presidente del EPAS, salió al cruce de inmediato. Afirmó que “todas las plantas de líquidos cloacales del país cuentan con un sistema de contingencia” y que no sólo taparon una cañería habilitada sino obligatoria.

Millán reconoció que en el barrio se quejaron de que estaban tirando líquidos por ese ducto porque hubo una contingencia “el 7 de junio, durante dos horas”. Agregó que, como faltan desagües pluvioaluvionales en la ciudad, se dañó el sistema de tanto “bombear piedras” y debieron aplicar la descarga de emergencia. Antes de eso, aseguró, que “hacía cuatro años que no se activaba”.

Y adelantó que, por el tapón, puede producirse “un rebalse de líquidos cloacales dentro de las viviendas” cercanas al Durán.

La empresa culpa a la comuna por daños

La denuncia que presentó el EPAS en la Comisaría 17 de esta ciudad lleva la firma del gerente general del Servicio Neuquén, Eduardo Vidal. El directivo del organismo responsabilizó al Municipio por cualquier rotura en la red o cualquier perjuicio que pueda ocasionar el caño obstruido a los vecinos del barrio.

Vidal declaró que el Municipio está impidiendo el normal funcionamiento de la estación de bombeo cloacal 30 de Octubre, sin consulta ni aviso previo al EPAS. Denunció que, con la obstrucción que se hizo, “dañaron y taponaron un caño de rebalse eventual del pozo perfectamente habilitado y reglamentario, que se utiliza en todas las instalaciones de este tipo para actuar en casos de desperfectos electromecánicos”.

“Esto puede generar ruptura de las bombas, cañerías de impulsión, desborde cloacal en las moradas del sector, afectación al medioambiente y a los vecinos”, advirtió Vidal y remarcó que hacía estas consideraciones para que quede registro ante cualquier inconveniente.

Al respecto, la subsecretaria municipal de Medio Ambiente aseguró que aún no le llegó ninguna notificación de la denuncia policial del EPAS.

Silvia Gutiérrez los criticó: “Si son medidas de contingencia, que las puedo entender, tienen que estar consensuadas, porque acá toda la ciudad está hablando de la contaminación del arroyo Durán y ellos deberían haber informado que tenían ahí un problemita, no actuar a escondidas”.

Salieron a buscar a los culpables

En diciembre pasado, tras una denuncia en LU5, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas difundió estudios de laboratorio que demostraban una alta presencia de bacterias cloacales en el Limay. Hubo que clausurar el balneario municipal.

La Muni tomó como prioridad encontrar a los responsables. Primero descubrieron que el Durán tenía niveles elevados de contaminación. Luego hallaron rotas las compuertas del arroyo hacia el Limay y más tarde se produjo la primera clausura.

Por denuncias de vecinos del barrio Limay, que aportaron filmaciones, el Municipio supo del vertido de una estación de bombeo cloacal del EPAS a la altura de calle Palpalá. El sábado rompieron el suelo con máquinas y encontraron el caño.

La Muni seguirá tapando caños

La subsecretaria municipal de Medio Ambiente, Silvia Gutiérrez, anunció ayer que seguirán obstruyendo todas las conexiones potencialmente contaminantes que encuentren sobre el arroyo Durán y sus afluentes, “porque tenemos por escrito cédulas de Recursos Hídricos para cesar de inmediato los vertidos preventivamente, es la orden que tenemos de ellos, y también la ley nacional ambiental nos permite hacerlo”.