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La Mañana

“La sociedad cree que se premia al que está más lindo”

Lo afirmó Oscar Zimman, jefe de la división Cirugías Plásticas del Hospital de Clínicas de Capital Federal, quien dijo que las mujeres son las que más optan por esta práctica.
Por Laura E. Rotundo

Neuquén > Someterse a una cirugía estética para lucir mejor es algo común en todo el mundo. El exceso mediático de mujeres y hombres de figuras “esculturales” influyen de alguna manera en la decisión de querer estar, en teoría, cada vez más bellos y estilizados.
Oscar Zimman, médico y jefe de la división Cirugías Plásticas del Hospital de Clínicas de Capital Federal, en diálogo con La Mañana de Neuquén se refirió a este “boom estético” que también encierra riesgos.

¿Cuál es su opinión respecto del boom de las cirugías estéticas?
Esto se da porque la población, en general, tiene el deseo de tener una mejor calidad de vida. Muchas veces, las cirugías estéticas y plásticas pueden favorecer a una persona que le quedó una secuela de alguna operación de cáncer de mama o a alguien que tenga un notable envejecimiento facial. En ambos casos, con estas intervenciones, pueden tener -socialmente- una mejor adaptación.

¿Cuáles son las cirugías qué más se piden y qué porcentaje de varones y mujeres lo hacen?
La del aumento mamario es la intervención más solicitada. Pero también la del rejuvenecimiento facial -lo que podría corresponder a un lifting-, la de párpados y las lipoaspiraciones.
En cuanto a los porcentajes, esto varía según los pacientes que tiene cada cirujano plástico. En mi caso, sólo un 5 por ciento de varones solicitan cirugías estéticas. Igualmente, en general, es más preponderante el sexo femenino.

¿En qué casos no es beneficioso o aconsejable someterse a este tipo de intervenciones?

No es aconsejable cuando existe una inestabilidad psíquica o cuando uno puede llegar a percibir que el paciente tiene un deseo exagerado sobre el resultado de la cirugía a la que va a someterse. Es decir, cuando las expectativas del paciente superan la realidad que se va a ofrecer con la intervención.
Tampoco es beneficioso realizar una operación de este tipo si el profesional cree que la cirugía que pide el paciente no va a traer ningún resultado.

¿Existen edades mínimas para que una paciente se someta a estas cirugías?
Absolutamente. En mi práctica opero mujeres que hayan concretado su desarrollo y que además estén en condiciones psíquicas de interceptar el cambio. Obviamente, cuando se presenta una menor de edad, tiene que asistir acompañada de los padres para que ellos firmen el consentimiento de la operación que va a realizarse.
Igualmente, si viene una adolescente de 15 años que desea hacerse un implante mamario, así lo haga con los padres, la voy a rechazar porque yo juzgo que aún no está preparada para una cirugía y porque puede sufrir todavía modificaciones.

A veces se sugiere que la cirugía plástica corrompería algunos principios éticos de la medicina ¿Cree que efectivamente sucede esto en algunas oportunidades?
Si esto pasa, en todo caso, lo “no ético” no es la especialidad médica sino la responsabilidad de cada profesional que la está ejerciendo.
 
¿Cómo cree entonces que deberían resolverse estos dilemas que enfrentan a diario algunos profesionales?
Es muy difícil porque no hay un contralor de ejercicio de la profesión que esté enfocado en el espacio de la ética. Creo que es un tema más filosófico y que tiene que ver más con la práctica de la especialidad que cada uno lleva a cabo.
Claro que existen ciertos parámetros del tipo: tener un título de especialista, poseer una certificación, pertenecer a una sociedad científica, etc., son cosas avalan -de alguna manera- que se trata de una profesional que está en condiciones de ejercer tal o cual profesión. Igualmente, esto tampoco representa una garantía.
Todas las especialidades médicas, cuando no son éticas, mueven intereses que no son estrictamente los del paciente ni los del profesional.

Hace ya algunos años, en el Congreso Argentino de Cirugía Plástica se generó un fuerte debate en relación a si al aceptar los deseos de los pacientes los cirujanos plásticos violan el juramento hipocrático ¿Cuál es su visión al respecto?
Yo puedo hablar desde mi práctica. Personalmente, cuando considero que un paciente no debe ser operado, por más que haya dinero de por medio, soy reacio a hacer la cirugía. Creo que uno tiene que tener la claridad de saber qué es lo que se puede y lo que no se puede para diferenciar cuándo el pedido del paciente excede los límites de la realidad e ingresa a un terreno de “ficción”.

¿Qué factores cree que influyen en la decisión de adolescentes o mujeres muy jóvenes a querer operarse y a obsesionarse por tener un cuerpo escultural?
Creo que existe una influencia de los medios. Además, la sociedad está muy exigente y por las cosas que se ven cree que se felicita o premia al que está más lindo. Pero estas son lecturas equivocadas de la realidad, ya que nadie que esté más lindo va a mejorar su vida afectiva o laboral.
Como profesional, uno tiene que escuchar al paciente y serle franco para poder decirle que sus expectativas son exageradas o no, según lo que éste manifieste.

¿A qué alude cuando menciona a la “estética del horror”?
Este término lo utilizo cuando hago referencia a “desfigurarse” la cara. La estética del horror tiene que ver con tener estigmas de que uno tiene hecho una cirugía estética en el cuerpo, ya sea en sus mamas, en el rostro o en cualquier otra parte.
Hay muchas personas que de hecho buscan esto como para evidenciar que están operadas; es transformar a una persona normal, que pasa desapercibida   -sea linda o fea- en alguien que llama la atención por el exabrupto de las cosas que le han hecho. Por ejemplo, si yo voy a retocar un labio, intentaré redefinirlo para que sea el mismo pero más elegante, y no simplemente inflarlo exageradamente.
 
¿En Argentina se da mucho esto?
Se da en todo el mundo, pero en nuestro país funciona bastante bien esta cosa de “exhibirse” operado; es más exagerado que en otras partes.

¿Cree que existen muchas irregularidades en los ámbitos en los que se realizan las intervenciones, o tal vez desinformación por parte de los que van a ser operados?
Depende de cada profesional, porque cada cirujano sabe que tiene que trabajar en un margen de seguridad y hay que mantenerse dentro de ciertos límites.
Es muy importante que el paciente, antes de hacerse cualquier cirugía, conozca todos los riesgos y las posibilidades de complicaciones que pueden llegar a surgir en estas operaciones.
Pero esto no debe ser leído el mismo día en el que se operará sino antes, para que en todo caso el paciente pueda aclarar las dudas con el especialista y luego recién poner su firma y dar su consentimiento para ser intervenido.
En mi caso particular, soy partidario de hacer las cirugías en instituciones que tengan terapia intensiva, si se trata de operaciones con anestesia total. Si es local, sí se pueden hacer en clínicas más pequeñas, porque también así lo autoriza Salud Pública.