La transición se sube al bondi
La fase más compleja de la transición municipal entre el actual gobierno de Horacio “Pechi” Quiroga y la futura gestión de Mariano Gaido probablemente se presentará cuando se traspasen los términos de los grandes contratos de concesión. Y ahí, la relación entre la comuna y las prestadoras del transporte público pinta para recalentar el trámite que está contemplado en las normas de la Municipalidad de la capital provincial.
Miles de personas dependen del colectivo para vivir. Ni más ni menos. En Neuquén capital, el boleto es de los más caros del país, y eso que el último aumento se dio en mayo. Cuesta $26,17 la tarifa plana. Según la estructura de costos que muestran las empresas, el precio está atrasado un 40%.
El origen del superprecio del boleto en esta ciudad fue la incorporación de Pehuenche como prestadora. El gobierno de Pechi Quiroga dividió los ramales concesionados a una sola empresa en dos. Aumentó la cantidad de colectivos en la calle. El precio fue el vuelo del precio del boleto. En las filas emepenistas hay cuestiones relacionadas con esta concesión que hacen ruido. Algunas fueron divulgadas el año pasado, en medio de una guerra con el intendente por el poder para fijar el precio del boleto.
La gestión municipal defiende “la mejora del servicio” que representó la incorporación de los colectivos de Pehuenche. Y en más de una oportunidad justificó en esa “mejora” lo salado del costo para los usuarios. De todos modos, el boleto caro no evitó que buena parte del sistema de transporte se financie con subsidios. Entre el 30% y el 40% del costo del sistema es asumido con fondos públicos por el Municipio, la Provincia o la Nación.
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