Neuquén.- La Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia mostró su preocupación ante la posibilidad de que el gobierno nacional aplique un impuesto interno a esta actividad. Sostienen que sería un retroceso y que generaría un impacto negativo en la producción.
Roberto Schroeder, presidente de la Bodega Familia Schroeder y titular de la cámara, explicó que la actividad vitivinícola ya realiza un aporte fiscal de 18.000 millones de pesos anuales (dato de 2016) y que a este monto se pretenden sumar 5400 millones de pesos más.
“Hay que terminar de ver en qué porcentaje impactará a la actividad este impuesto si es que lo llevan adelante”, reflexionó Schroeder, quien recordó que la vitivinicultura genera hoy 106.000 puestos de trabajo en forma directa y 280.000 de manera indirecta. Para realizar una comparación con otras actividades, el directivo puso como ejemplo que “50 hectáreas de soja le dan trabajo a una persona, mientras que 50 hectáreas de viñas les dan trabajo a 30 personas”.
“Esa es la relación del impacto que tiene en la superficie plantada con 17.000 productores, 25.000 viñedos diferentes y unas 230.000 hectáreas de uva para vinificar”, indicó Schroeder.
Dijo que a partir de este anuncio se inició una puja para señalar “quién tiene más derecho a ser gravado como actividad, si es la Coca Cola, la cerveza o el vino”.
Finalmente, rechazó que el vino sea considerado una bebida perjudicial para la salud, como lo caratuló el Gobierno.
“Hay estadísticas que defienden esto. Creo que el consumo moderado es bueno para la salud y esto no entra en discusión”, sostuvo.
“Entre IVA, Ingresos Brutos, Ganancias, débitos y créditos, la actividad aporta el 25% del total de ventas. Si sumamos impuestos provinciales, sube más del 30%”.Roberto Schroeder. Pte. Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia
Te puede interesar...









