En casi todos los ámbitos laborales y de la vida en general, el corporativismo siempre se impone ante la presencia de conflictos. Esto no quiere decir que esté bien, porque en muchos casos se termina actuando en contra de las normas. Y es lo que ocurrió con los efectivos que no hicieron su trabajo como correspondía porque el infractor era un compañero de la fuerza.
Dejando de lado la sanción que se le podría aplicar al policía por chocar alcoholizado (que por cierto no estaba en servicio y eso es un atenuante válido), sí habría que preguntarse si no merecen un apercibimiento quienes trataron de que no se hiciera pública la irregular situación. ¿O también las máximas autoridades actuarán de forma corporativa?


