Los hospitales son el mejor lugar para el refugio de la calle

Hay decenas de personas que buscan un techo en la ciudad. Las ONG trabajan para ayudarlas.

Neuquén.- Las calles de la capital neuquina son transitadas a diario por decenas de personas que no tienen otro lugar donde estar. Los menos eligen vivir en ellas, los más sólo pasar las horas. La noche se convierte en un problema para ellos, ya que no tienen un lugar donde dormir. Esta falta de refugios y albergues públicos convierten a las guardias de los hospitales y las iglesias en los lugares elegidos para descansar y protegerse del frío.

Adrián Lammel, director del hospital Castro Rendón, admitió que "en la sala de espera de la guardia suelen instalarse personas con la excusa de ser atendidos para pasar la noche". Indicó que cuando el personal de seguridad los detecta, les solicita que dejen el lugar para los pacientes que necesitan ser atendidos. Pero, en caso de ser necesario, el servicio de asistencia social se pone en contacto con el Municipio y la Provincia para poder asistirlos.

Idéntica situación se vive en el hospital Bouquet Roldán. El sacerdote Carlos Duhourq contó que es habitual que lleguen hasta la puerta de la parroquia La Inmaculada hombres y mujeres "buscando un lugar donde pasar la noche". También dijo que otros curas suelen llamarlo para ver dónde pueden ubicar a personas o familias que necesitan refugio. Al momento de hacer esta nota, le daba albergue a hombre que perdió todo buscando trabajo.

Datos: Se cree que hay una veintena de personas en situación de calle, sin datos oficiales.

Marcelo Cueto, voluntario de Red Solidaria, explicó a LM Neuquén que "hoy hay muchas situaciones de personas que vienen a Neuquén buscando trabajo por el auge de Vaca Muerta" y pasan por situaciones de calle al quedar sin dinero y no poder volver a su lugar de origen. Aclaró que cuando son asistidos solucionan rápido sus problemas: o bien consiguen trabajo o regresan con sus familias.
Ana Luján, subsecretaria de Desarrollo Social y Derechos Humanos, confirmó esta problemática y precisó que en general se trata de personas que llegan del interior neuquino, aunque también hay de otras provincias y hasta de países vecinos.

Si bien no hay datos oficiales, todos los consultados estiman que no hay más de una veintena de personas en situación de calle. Todos señalan que la cifra aumenta con los casos de personas que deambulan por las calles trabajando, haciendo malabares o buscando en la basura, pero que a la noche se van a dormir a sus casas.

Vivir en la calle

Al ser interrogados sobre cuántas personas vivían en las calles de la capital, la respuesta fue sorpresiva. Sólo hay dos casos conocidos: Alberto Merkel, que vive con su carrito en el oeste, y Jaime, que pasa los días en el centro de la ciudad.

"Gracias a Dios no tenemos en Neuquén la situación de las grandes capitales, donde sí hay situaciones crónicas y son muchísimas", señaló Marcelo Cueto, y comentó que en los últimos tres años debieron asistir y reubicar a una decena de personas que vivían en la calle, en los bancos de las plazas, en la terminal o los hospitales.

Recuerda el caso de un prominente empresario de la fruta neuquino que deambulaba por la ETON luego de haber perdido todo debido a su adicción al juego. Tras ser ayudado, recompuso su vida.
También a una pareja de jóvenes que dormían en la plaza Roca. Habían llegado de Salta en busca de trabajo. Sólo traían consigo el pasaje de ida, lo que tenían puesto y un embarazo. Cuando se quedaron sin nada pasaron varios días viviendo frente a la Gobernación. Un policía los vio y alertó a Red Solidaria de la situación. Hoy ambos tienen trabajo y pueden pagar un alquiler donde vivir con su hijo.

Los motivos por los cuales la gente llega a vivir en la calle son múltiples. La pérdida de bienes y trabajo, los conflictos familiares y las adicciones son los más comunes.
Falta de políticas

En Neuquén sólo existe un refugio para mujeres víctimas de violencia de género, que también recibe a quienes perdieron todo. Pero en el caso de los hombres no hay ninguno (ver recuadro), y la falta de políticas públicas se compensa con la solidaridad de los neuqunos.

Una casa para que los hombres descansen a la noche

El Obispado de Neuquén, la Defensoría del Pueblo de la ciudad y la Provincia acordaron instalar un refugio nocturno para hombres mayores de 18 años ante el incumplimiento del municipio capitalino en la aplicación de la ordenanza Nº 11709, aprobada en diciembre de 2009, y que crea el programa de alojamiento para personas mayores de 21 años que permanecen en situación de calle.

El alojamiento transitorio estará ubicado en la parroquia La Inmaculada (Barranqueras y Antártida Argentina), que conduce el cura Carlos Duhourq. Recibirá la asistencia de los ministerios de Ciudadanía y Salud.

La casa tendrá una capacidad de 10 a 15 hombres, funcionará en invierno de 19 a 8 y en verano de 21 a 10. Los hospitales certificarán su estado de salud para permitir el ingreso. "La finalidad del programa es respetar y proteger la dignidad humana, mantener y defender los derechos humanos, actuar con sensibilidad, calidad y eficiencia en la asistencia, protección a personas en situación de calle", explicó el ombudsman Ricardo Riva.

Duhorq contó a LM Neuquén que decidió ceder la casa donde habita para ayudar a quienes están en la calle "porque desde 2005 se habla de esto y nadie hace nada". "Hablé con el obispo y estamos dispuestos a hacer el refugio por nuestra cuenta", agregó.

En los próximos días se ultimarán los detalles para que el mes que viene ya comience a funcionar la casa nocturna.

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