Los que ya no creen en nada
La pandemia sacó a la luz las creencias que tiene un grupo de personas que ocupa un rol, quizá con el tiempo central en la sociedad: aquellos que ya no creen en ningún relato oficial y, por caso, están inmersos en un mundo de sensaciones por fuera del método científico. Una encuesta de Zuban-Córdoba y Asociados, encabezados por el consultor Gustavo Córdoba, arrojó resultados inquietantes en el último estudio que hizo en el contexto de la pandemia. Un 27,6% de las personas que fueron encuestadas creen que el virus de Covid-19 “no existe, es un negocio de médicos y laboratorios”, un 12,4% de las personas del sondeo creen que “la tierra es plana”, en referencia a un movimiento que tiene tal creencia ligada a otra afirmación como “la NASA no existe”. Y en tanto que un 10,1% de los encuestados afirman que “la hidroxicoroquina (un fármaco que había recomendado el presidente de EE.UU. Donald Trump) cura el coronavirus”. Los datos sorprenden y no tanto. Desde hace al menos 15 años que se está gestando un movimiento alternativo social, anclado en otro tipo de creencias, cuestionables o no, y que hoy ocupan un lugar clave en la sociedad. A tal punto que pueden incidir en el sistema electoral futuro. A pesar de que los grupos más politizados, sobre todo afines al gobierno nacional, o las personas mayores, no dan crédito a este tipo de perspectivas, estas creencias son más comunes y subyacen hace tiempo. En la región, por ejemplo, hay médicos y profesionales de la salud que dan crédito a otras teorías sobre cómo prevenir el COVID, más allá de las medidas que se imponen como el uso del barbijo o el distanciamiento. Hay una sociedad aparte que, cansada de lo tradicional, cree en otra cosa. Equivocada o no.
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- Columna de Opinión


