Los secretos para cuidar la piel durante el verano

Siete consejos básicos para evitar complicaciones y enfermedades por la exposición al sol.

Con la llegada del verano, uno de los temas que hay que tener en cuenta es el cuidado de la piel. Los dermatólogos sugieren que no hay que exponerse al sol en "horario prohibido", que es el que va del mediodía hasta las cinco de la tarde.

Las alergias al sol y las quemaduras sólo son la punta del iceberg de lo que puede suceder si se abusa de la radiación; el cáncer de piel es el resultado final, tras años de falta de cuidado.

Es por esto que los dermatólogos brindan estos siete consejos:

1. Realiza una correcta aplicación: Hay que aplicar el protector media hora antes de exponerse al sol, renovarlo cada dos horas y siempre que se haya sudado o nos hayamos bañado.

2. Cuidado con la hora: Las horas de exposición que habría que evitar son desde las 12 hasta las 17, cuando los rayos inciden de manera más perpendicular sobre la tierra y son más agresivos y dañinos. Hablando de horas, el tiempo máximo que deberías exponerte te lo dicta tu propia piel; en cuanto empiece a enrojecerse ligeramente debes volver a la sombra.

3. ¿Está en buen estado mi protector solar? No es una estrategia de márketing: los protectores se deben estrenar cada año. Pierden eficacia si se guardan abiertos de un año para otro y no garantizan la misma protección que si estuvieran nuevos. Además, si de verdad renuevas la aplicación cada dos horas -como deberías hacer- lo normal sería que ese pote no te dure más que unas vacaciones.

4. Hidratación profunda: la clave de un buen bronceado, uniforme y saludable, está en mantener la piel bien hidratada. El sol la seca muchísimo de ahí la importancia de aplicar siempre un buen hidratante.

5. Atención las pieles muy claras y sensibles: el sol es el gran enemigo de estas pieles que raramente se broncean y se queman con facilidad. Si te reconoces entre estas características consulta con el dermatólogo antes de exponerte al sol y sigue sus recomendaciones al pie de la letra.

6. Protección no es sinónimo de no broncearse: Una piel bien protegida se bronceará de manera segura, uniforme y constante, pero paulatina.

7. Más es más: cuando se trata de protegerse del sol, cuanto más, mejor. Reaplicación cada dos horas, sombreros, sombrilla, ropa fresca que deje transpirar, colocarse a la sombra...

8. Bronceada sigues necesitando protector solar: otro falso mito que asegura que las pieles ya bronceadas (o las morenas de manera natural) no necesitan protección. Te puedes quemar igual aunque quizá tardes un poco más. La protección te debe acompañar SIEMPRE durante la exposición.

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