Moscú (AFP-NA) > Rusia pidió ayer a los europeos que sean «objetivos» y que envíen más observadores para vigilar a Georgia, cuando faltan dos días para una cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas dedicada al conflicto. Paralelamente, Georgia reclamó sanciones contra Moscú.
Rusia «se pronuncia a favor del envío de observadores adicionales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a la zona de seguridad y el establecimiento de una vigilancia imparcial de los actos del gobierno georgiano», dijo el presidente ruso, Dimitri Medvedev, al primer ministro británico, Gordon Brown, en una conversación telefónica mantenida ayer, según un comunicado del Kremlin.
Moscú «cuenta con esta ocasión para un diálogo constructivo con la Unión Europea y otras organizaciones internacionales», añadió Medvedev.
Críticas
Observadores de la OSCE habrían puesto en tela de juicio a Georgia como desencadenante de la crisis en el Cáucaso, según el semanario alemán Der Spiegel, que cita «informes» recibidos por el gobierno alemán «de manera informal».
La OSCE es la única organización que tiene mandato internacional para actuar en el Cáucaso. Está presente en Georgia desde 1992 y cuando comenzó el conflicto con Rusia, entre el 7 y el 8 de agosto, contaba con ocho observadores militares en la república caucásica.
Georgia lanzó una ofensiva militar el 8 de agosto contra Osetia del Sur, una región georgiana separatista pro rusa.
Plan de paz
Medvedev subrayó una vez más que Rusia «cumple íntegramente los seis puntos» del plan de paz presentado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Horas antes, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, pidió a la UE que juzgue de forma «verdaderamente objetiva» la crisis ruso-georgiana y adopte una «posición razonable» frente a Moscú, en una entrevista al canal de televisión alemán ARD.
Putin acusó de nuevo a Washington de provocar las hostilidades en Georgia.


