La cooperativa FaSinPat debe más de $2.000 millones y negocia un acuerdo silencioso mientras los obreros sobreviven vendiendo stock, chatarra y servicios.
La histórica fábrica ceramista FaSinPat (ex Zanón) vive uno de los momentos más críticos desde que pasó a manos de sus trabajadores. La producción de cerámicos está paralizada y la cooperativa negocia con el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) un plan para cancelar una deuda eléctrica que supera los 2.070 millones de pesos.
Es una cifra que pone en riesgo incluso la continuidad del suministro eléctrico, en una zona de alto valor inmobiliario, y donde hay otras industrias al servicio de Vaca Muerta en los alrededores. La alternativa que empezó a tomar forma es la venta de terrenos industriales pertenecientes al predio de la fábrica, ubicado en un punto de alto valor inmobiliario del Parque Industrial de Neuquén, muy cerca de la rotonda que conecta la Ruta 7 con la Autovía Norte, uno de los accesos logísticos fundamentales hacia Vaca Muerta.
La operación permitiría saldar el pasivo con el EPEN y, al mismo tiempo, abrir la puerta a una eventual reconversión del proyecto productivo industrial, que, más allá de los intentos, fracasó por el paso del tiempo. Es un proyecto del que se habla mucho, pero aún poco se conoce, y que es abrir otro camino más allá de la venta de cerámicos, que hoy se considera casi obsoleta en el mercado y en este contexto de país.
El diputado provincial del Frente de Izquierda y referente del sindicato ceramista, Andrés Blanco, reconoció ante LM Neuquén que la situación de la cooperativa es extremadamente delicada. Actualmente, ya no se fabrican cerámicos y los trabajadores sobreviven con distintas actividades complementarias. “Son migajas. Estamos subsistiendo vendiendo chatarra, no estamos vendiendo cerámicos”, admitió.
La deuda que pone en jaque al EPEN
Hoy en la planta quedan 73 trabajadores, que intentan sostener la cooperativa con la venta del stock remanente y algunos convenios de servicios, como tareas de desmalezamiento dentro del Parque Industrial de Neuquén (CAPIN).
El pasivo con el EPEN es uno de los problemas más urgentes a resolver y que, además, trae un ruido político en determinados sectores del gobierno provincial que no están de acuerdo, valga la redundancia, con llegar a este acuerdo.
Es que, si bien se trata de una empresa estatal, los funcionarios del ente entienden que hay riesgos legales si permiten que la deuda siga creciendo, ya que podría interpretarse como un incumplimiento de sus deberes al afectar el equilibrio financiero del organismo.
Por esa razón, si no se alcanza un acuerdo, el suministro eléctrico podría ser interrumpido y generar otro conflicto que, en este caso, con los ex obreros de Zanon, siempre es político. En ese contexto, la negociación apunta a encontrar una salida que permita sanear la deuda sin seguir acumulando obligaciones.
El plan que se discute consiste en vender algunos de los lotes que la cooperativa posee dentro del predio industrial. Sin embargo, la operación no es simple.
La cooperativa fue creada a partir de una ley de expropiación, lo que impone restricciones legales para desprenderse de activos. Además, el estatuto de la entidad no permite descapitalizar la fábrica, por lo que la venta directa de terrenos requeriría mecanismos especiales.
Una de las opciones que se analiza es la creación de un fideicomiso, que permitiría vender lotes lindantes a la fábrica, específicamente para cancelar la deuda. Se informó desde la cooperativa que ese dinero "sólo es para la deuda y no para pagar sueldos".
Además, el proceso necesita aval del Poder Ejecutivo provincial, a través del Ministerio de Economía que dirige Guillermo Koenig, ya que la propiedad de la fábrica está vinculada a la ley de expropiación.
Los lotes que podrían venderse están ubicados sobre la calle colectora cercana a la Ruta 7 y el camino de la U11, dentro de uno de los sectores industriales con mayor valorización inmobiliaria de Neuquén. Pero para ello, se necesitan tasaciones y mensuras, ya que algunos están determinados por una "fracción mayor".
Terrenos codiciados en la zona caliente de Vaca Muerta
Según las estimaciones preliminares que se están evaluando junto al Tribunal de Tasaciones de la provincia, los terrenos tendrían valores de entre 100 dólares por metro cuadrado para los lotes que dan hacia la calle de la U11, y unos 120 dólares para los que tienen frente hacia la zona principal del predio a la colectora de la Ruta 7.
En total, la cooperativa necesitaría vender terrenos por entre uno y dos millones de dólares para cancelar la deuda con el EPEN y estabilizar su situación financiera.
La crisis de FaSinPat también refleja un cambio en el modelo económico que rodeó a las fábricas recuperadas durante las últimas dos décadas.
En el nuevo escenario político nacional, que está signado por la agenda de ajuste fiscal impulsada por el presidente Javier Milei y replicada por buena parte de los gobiernos provinciales, el sostenimiento estatal de emprendimientos deficitarios aparece cada vez más difícil.
El equilibrio fiscal, la eliminación del déficit y el freno al endeudamiento público se transformaron en puntales centrales de gestión. En ese marco, el Estado ya no aparece como garante de experiencias autogestivas en crisis, sino como un actor decidido a reducir subsidios y cerrar los canales de asistencia financiera. Pero al menos el intento de acuerdo con el EPEN es una suerte de gesto encubierto de buena voluntad.
Para la ex Zanón, símbolo histórico de las fábricas recuperadas tras la crisis de 2001, el nuevo contexto plantea una decisión a corto plazo inevitable: o la fábrica se reconvierte o desaparece.
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