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La Mañana

Oscar Massei: "Los jueces no pueden vivir en una bola de cristal"

El flamante presidente del Consejo de la Magistratura señaló que en la selección de magistrados se debe tomar en cuenta el conocimiento que éstos tengan sobre los problemas sociales.
Por FRANCISCO CARNESE

Neuquén > A poco de asumir como nuevo presidente del Consejo de la Magistratura en representación del Tribunal Superior de Justicia, Oscar Massei se refirió a los desafíos que le esperan a este cuestionado organismo que tiene la tarea de seleccionar, mediante la realización de concursos públicos, a los candidatos a jueces en la provincia.
Señaló que la tarea fundamental será profundizar la difusión de las acciones en el proceso de selección y “trabajar a puertas abiertas”.
Indicó que los funcionarios y magistrados seleccionados deben tener conocimiento de cuestiones locales, como la problemática mapuche. Si bien se mostró reticente a opinar sobre el desempeño de los consejeros anteriores, dejó en claro que nunca calificaría con cero en una evaluación.  
 
¿Qué objetivos se trazó este nuevo cuerpo del Consejo?
Lo importante en el Consejo, tal cual fue diseñado, es cumplir con la meta de que surjan funcionarios y magistrados capacitados, y que se pueda apreciar no sólo esto sino también un profundo sentido ético de quien va a cumplir la función. Un compromiso muy fuerte con los valores de la democracia y los derechos humanos y un amplio conocimiento de la realidad social de su provincia y del lugar donde va a tener asignadas las funciones. Esto lo recalco porque, fundamentalmente, valores como la independencia y la imparcialidad también tienen que ver con conocer las problemáticas.
 
¿Por ejemplo?
Un juez que venga de otra provincia puede desconocer un tema central de la Patagonia que es la problemática mapuche. El respeto a los pueblos originarios es algo que exige la Constitución Nacional y Provincial pero, fundamentalmente, nosotros tenemos tratados de derechos humanos que tienen el mismo nivel de la Constitución y un convenio que es supralegal el de la OIT. Quien desconoce esto, es muy difícil que pueda ejercer. Son temas muy propios, como también lo es la minería y los hidrocarburos. También hay un tema general que es el de género. Los jueces no pueden vivir en una bola de cristal. Si un magistrado va a ordenar un desalojo y no sabe en qué lugar está o qué problemáticas puede causar y dispone la orden sin tomar estas precauciones no le va a ir bien. Esto es lo que este cuerpo debe trabajar en el proceso de selección de magistrados y funcionarios.
 
Hay un punto que fue blanco de las críticas al Consejo que es la manera de calificar. ¿Se va a tomar en cuenta esto a futuro?
Hay un reglamento vigente, sé que hay varios proyectos de modificación en la Legislatura sobre los que no quiero opinar. Pero tenemos 40 puntos para antecedentes, 40 para la evaluación técnica y 20 a resolver en la entrevista. No voy a evaluar lo hecho anteriormente, pero sí digo que hay que tener un criterio respetuoso en la evaluación de antecedentes totalmente coherente y con un alto grado de objetividad. Como docente, en 25 años, hice lo mismo con mis alumnos, y aunque no es igual que evaluar a un magistrado, se debe aprender pedagogía y didáctica. Espero que este consejo trabaje esto en la entrevista personal.
En mi gestión de 1991 a 1995 en el Tribunal Superior de Justicia pusimos en funcionamiento lo que se llamaba un consejo de magistratura de hecho, en el cual participaba el Colegio de Abogados y la Asociación de Magistrados con la idea de despersonalizar la selección. Luego esto se concreta con la creación del consejo.
 
Más allá de no opinar sobre los proyectos de modificación, ¿hay un modelo que le parece más adecuado?
Siempre defendí el Consejo de la Magistratura que tiene Chubut, donde hay participación popular, con tres integrantes elegidos por el pueblo, un empleado que representa al sindicato de los judiciales, más los jueces y los abogados. La Legislatura presta acuerdo pero no tiene participación.
Lo que interesa es que este consejo tome lo mejor que ha dejado el anterior, mejorar lo que haga falta y hacer que el funcionamiento resulte eficiente, transparente, con mucha austeridad en el gasto. Y, obviamente, que aparezca ante el ciudadano común y para quienes se quieren presentar para un concurso determinado, que este es un Consejo con mucha objetividad y capacitación para evaluar los antecedentes y las entrevistas personales.
 
¿Qué se debe mejorar?
Mantener y profundizar la mayor publicidad posible de los actos, que los concursos sean lo más públicos posible. Trabajar a puertas abiertas para que participen los medios de comunicación y los ciudadanos comunes para que se sepa cómo se evalúa.
 
¿Es posible, como ocurrió con el anterior Consejo, que alguien que se presenta a un concurso para juez sea calificado con cero?
Soy muy respetuoso de los anteriores consejeros. En más de veinte años de docencia nunca puse un cero. Salvo que ante 10 preguntas existan 10 respuestas disparatadas no sería posible. Cuando me recibí de abogado me enseñaron que para encontrar un punto de equilibrio y de resolución hay que partir de lo absurdo. Para decir hoy que pondría un cero debo partir del absurdo de que hago cinco preguntas y me contestan cinco disparates. La persona que se presenta puede venir con distintos criterios. Pero una cosa es tener criterios y explicarlos y otra es no saber responder una pregunta.
 
Da a entender, sin querer meterse con el Consejo anterior, que existió subjetividad a la hora de evaluar.
Cuando se trata de acciones personales es imposible no hacerlo, lo que hay que lograr es tener el mayor grado de objetividad. Parte de la subjetividad es que por no compartir un criterio no se respete una posición que, doctrinariamente, desde el punto de vista jurisprudencial tenga una apoyatura y que esté bien definida por quien la explicita.

El TSJ y la relación con los otros poderes

¿Cómo evalúa a grandes rasgos, siendo integrante del máximo tribunal, el desempeño de la Justicia neuquina en la actualidad?
Hoy estamos sentados 10 ó 12 horas dando muestra del compromiso que tenemos. Queremos instrumentar buena calidad de justicia como la gente pide. Lo que hay que respetar es que cuando se resuelve un pleito uno gana y otro pierde, con lo cual habrá alguien satisfecho y otro que no lo estará, pero así es la Justicia, acá no puede haber empate.
 
¿Cómo es su relación con el gobernador Sapag?
Buena y madura. Este cuerpo hoy tiene relación con todos los poderes del Estado
 
¿Hay respeto por la independencia de poderes?
Absolutamente. Nosotros nos podemos equivocar pero acá nadie ni siquiera intenta decirnos lo que tenemos que hacer. Y si uno ve un montón de resoluciones y sentencias de los últimos dos años se hace evidente. Actuamos con la honestidad intelectual de jueces imparciales.
Así lo entendemos en el TSJ y así lo trataremos de hacer en el Consejo de la Magistratura porque tenemos la responsabilidad de seleccionar jueces. Como parte de este Consejo tuvimos charlas con (Ana) Pechen, nos reuniremos con el TSJ, lo vamos a hacer también con Sapag, porque como organismo extra poder tenemos que tener relación con los otros poderes del Estado, preservando objetividad e independencia pero sin temor a dialogar.