Pablo Pérez tenía razón
Días después de la final en Madrid, uno de los mejores jugadores del Boca de Guillermo Barros Schelotto, Pablo Pérez, rompió el silencio y asumió: “River nos gana porque son mejores que nosotros futbolísticamente”. Después de esa frase rutilante, el volante rosarino no continuó en el Xeneize y se incorporó a Independiente.
Es cierto que Boca sufrió una renovación casi total en su plantel, mientras que el Millonario mantuvo la base tras aquella, la madre de todas las batallas, ganada al eterno adversario en el Bernabéu. Igualmente, el partido del martes ratificó esa presunción de que este River es superior a este Boca. Lo venció 2 a 0 y le hizo precio. Encima, el elenco azul y oro aún se encuentra en formación y el Millo ya tiene varios años de trabajo con el mismo y exitoso entrenador, y juega de memoria.
Es fútbol, falta la revancha, en la que Boca contará con el apoyo de su fervorosa hinchada, y la serie de semi está abierta. Puede pasar cualquier cosa.
Pero el equipo de Gallardo demuestra que cuando está encendido es el mejor de todos en el país y tal vez en América, donde defiende su condición de actual campeón. Y de visitante también se torna temible y confiable, ya que por ejemplo se impuso con claridad en sus últimas tres salidas por la Superliga: 6 a 1 a Racing, 4 a 0 al Globo y 2 a 0 a Gimnasia. Y por Libertadores en octavos igualó con Cruzeiro en Belo Horizonte y con Cerro Porteño en Asunción. Boca recuperará a grandes individualidades como Salvio o hasta Wanchope, que anteayer actuó medio falto de estado, y tratará de evitar otra dolorosa eliminación ante su clásico adversario. Pero deberá hacer un partido perfecto contra un River superior.


