Entre la paz de la costa del Limay y el descontrol de centenares de jóvenes, el río fue una vez más el escenario elegido para festejar y recibir el Año Nuevo desde las primeras horas de la madrugada y la mañana y la tarde de ayer.
Después de los accidentados brindis de la noche y aún con la presencia de mucha gente cuando aparecían los primeros rayos del sol, las visitas en la costa se fueron mezclando con quienes también se levantaron temprano para caminar y hacer ejercicio, aunque cuando se tratara del feriado por el primer día del año.
A media mañana, todos los balnearios se fueron poblando de a poco. Es que hubo muchos que eligieron el río para almorzar y hacer el tradicional asado. Por este motivo, las calles troncales con sentido norte-sur tuvieron un inusual tránsito cerca de las 11, con familias completas que apostaron al buen tiempo para seguir los festejos en un lugar mucho más fresco.
“Para nosotros es una tradición; siempre venimos a pasar alguna de las fiestas al río”, reconoció una mujer mientras desplegaba unas reposeras y comenzaba a preparar unos mates en el balneario Sandra Canale. Su marido sería el encargado de iniciar el fuego para comer el asado “cerca de las 2 de la tarde”.
En el Paseo de la Costa, los amantes de las caminatas comenzaron a llegar cerca de las 9. Algunos con mascotas, otros con bicicletas, de a poco se fueron sumando al ejercicio, una rutina que casi nunca se interrumpe.
El balneario Albino Cotro también estuvo concurrido cerca del mediodía por decenas de familias que llegaron temprano en busca de un lugar con buena sombra. El tradicional espacio recreativo siempre recibe visitantes para las fiestas y ayer no fue la excepción.
“Vivimos en un departamento; por eso nos escapamos a comer el asado, pasar la tarde y luego nos volvemos”, dijo Ricardo, quien estaba con su esposa y sus hijos y esperaba la llegada de otros familiares.
Templado y ventoso para esta semana
El pronóstico del tiempo anticipa un comienzo de año bien ventoso y con temperaturas templadas que no superarían los 30 grados durante los primeros días de la semana.
Para hoy, el parte elaborado por la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) anticipa una máxima de 28 grados, con cielo despejado y viento con ráfagas de hasta 72 kilómetros por hora durante la tarde-noche.
Para mañana se mantendrán las mismas condiciones climáticas, aunque con un leve ascenso de la temperatura (33 grados de máxima), mientras que para el jueves se anuncia inestabilidad, con probabilidad de algunas precipitaciones aisladas y con ráfagas de hasta 71 kilómetros por hora.
Recién el sábado se espera una jornada sin viento y con temperatura en ascenso, mientras que el domingo la máxima podría alcanzar los 35 grados.
Para el sur de la provincia se esperan lluvias durante la semana, mientras que para el norte se anticipa tiempo bueno.




