Increíblemente, logró zafarse y escapar por una ventana. La salvaron también los vecinos, que llamaron a la policía al escuchar sus gritos.
Una brutal secuencia de violencia de género se conoció este jueves durante una audiencia de control de detención que se desarrolló este jueves en los tribunales de Trelew, en Chubut.
El Ministerio Público Fiscal imputó a un hombre identificado con la sigla R.D.R. por un episodio que no terminó en femicidio de milagro: la víctima, su pareja, logró sobrevivir de manera casi inexplicable al ataque y escabullirse de la casa que compartía con el agresor justo a tiempo.
"Te voy a matar", le gritaba el violento mientras la sometía a múltiples formas de violencia, en una escalada que duró horas, informó Diario Jornada.
La reconstrucción fiscal reveló el calvario que atravesó la mujer durante una madrugada que pudo ser la última de su vida.
Pesadilla en la madrugada de Trelew
Según expuso la fiscalía, los hechos se desataron cerca de la medianoche del último martes, cuando el acusado arribó muy alterado a la casa de la mujer.
Lo que comenzó como una discusión verbal de pareja, se transformó rápidamente en un ataque físico despiadado.
Siempre según lo que pudo reconstruir la parte acusadora, el hombre primero tiró a su pareja al suelo y comenzó a golpearla con puñetazos y patadas. Después tomó un palo para continuar pegándole.
Nada parecía suficiente violencia para el agresor, que en determinado momento, agarró a la víctima del cabello y la arrastró por toda la vivienda.
La escalada de violencia siguió y en uno de los puntos más crítico el agresor rompió una botella e intentó atacarla con el filo de los vidrios partidos. Como en una pelea de boliche, pero contra su mujer y en su propia casa.
Al fracasar en ese intento, el violento se hizo de un cuchillo tipo carnicero y comenzó a lanzar estocadas contra la mujer indefensa, mientras seguía repitiendo su intención de matarla.
Increíblemente, eso no fue todo. Posteriormente, el acusado trató de sofocarla presionando su rostro con una almohada y contra la cama . El objetivo era impedir que siguiera gritando y se defendiera, según explicó la fiscalía.
En un momento desesperado, la mujer logró zafarse y escabullirse por una ventana. Su desesperación y el miedo pudieron más que el dolor por los golpes. En el estado en que estaba, igualmente corrió seis cuadras hasta llegar a la casa de un familiar, donde consiguió refugio y asistencia.
Además de su habilidad para evitar que la seguidilla de agresiones no la dejara inconsciente o directamente terminara con su vida, y de su oportuna huida, la intervención de vecinos alarmados por sus gritos víctima también fueron clave: dieron el alerta al servicio de emergencias y la respuesta policial permitió impedir lo que parecía encaminarse a desenlace fatal.
La Comisaría Tercera despachó un móvil que llegó al lugar y detuvo al agresor.
Prisión preventiva
La fiscal general jefa subrogante Claudia Ibáñez, junto con la abogada María de los Ángeles Samaniego, fueron quienes formularon a imputación contra R.D.R. por lesiones leves agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género, además de amenazas agravadas por el uso de arma.
La jueza Carolina Marín analizó la gravedad de los hechos y los antecedentes del imputado. Tras evaluar estos elementos, dictó la apertura de investigación y ordenó prisión preventiva por un período inicial de dos meses.
La magistrada fundamentó su decisión en la peligrosidad demostrada por el acusado, la reiteración de conductas violentas y el riesgo real que representa.
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