Está detenido desde febrero y este martes la Justicia prolongó por séptima vez la preventiva. Lo acusan de lesiones graves, privación de la libertad y amenazas.
Un hombre continuará detenido a la espera de juicio, acusado de, tras un ataque de celos, empujar a su novia por las escaleras de un edificio en Trelew , provocándole lesiones que la dejaron con secuelas físicas y problemas psicológicos.
La fiscal general jefa Silvia Pereira informó que la acusación ya fue elevada y contempla una pena de entre 3 y 15 años de prisión.
Fue durante una audiencia realizada este miércoles en el tercer piso de los tribunales de Trelew, en la que la jueza Carolina Marín decidió mantener la prisión preventiva del imputado, identificado como C.E.G., quien está detenido desde febrero por el violento episodio.
El brutal ataque en Trelew
Los hechos ocurrieron el 9 de febrero de 2025, cerca de las 2 de la madrugada en un departamento ubicado en un primer piso de la ciudad. El acusado se encontraba con su pareja, con quien mantenía una relación pública y estable desde hacía un año, aunque no convivían.
Tras una discusión generada por celos del agresor, la mujer intentó llamar un taxi para retirarse del lugar. Sin embargo, él le arrebató el teléfono y cerró la puerta con llave, impidiéndole dejar del inmueble.
Cuando la víctima amenazó con salir por la ventana, el hombre la tomó de los brazos y la empujó sobre la cama, restringiendo completamente su movimiento, según la acusación que lleva adelante la fiscalía. Después de varios minutos de forcejeo, finalmente le abrió la puerta. Pero lejos de liberarla y abandonar la violencia, la incrementó.
Aprovechándose de la relación asimétrica de poder existente, sostuvo Pereira, al ver que su pareja intentaba marcharse el imputado decidió empujarla provocando que cayera por las escaleras del edificio.
Tras esa última agresión, volivó a su departamento y cerró la puerta sin preocuparse por el bienestar de la mujer.
Sin embargo, pasado ya un tiempo considerable adviritió que la víctima de su agresión seguía en el lugar, y que estaba siendo ayudada por su hermana. En ese momento, el acusado volvió a presentarse ante su pareja y ahora, la arrastró por el patio con la intención de sacarla del lugar.
Fue en ese momento cuando, luego de una alerta, llegaron agentes de policía, que inmediatamente intervinieron para impedir que continuara la agresión.
Según los testimonios referidos por la fiscal, lejos de amedrentarse ante el arribo de los efectivos, el hombre siguió con insultos y amedrentamiento hacia la víctima, diciéndole que "si lo dejaba la iba a matar".
Graves consecuencias para la víctima
Como resultado de la agresión, la mujer sufrió numerosas lesiones que la obligtaron a utilizar una silla de rueda. Pereira informó que todavía hoy, a más de cinco meses del ataque, la mujer presenta serias secuelas que la mantienen inmovilizada.
En ese sentido, la fiscal informó en la audiencia que aunque la acusación formal ya fue presentada el 14 de julio, todavía falta ingresar a la causa un informe médico relacionado con las consecuencias padecidas por la víctima. Seguramente esos datos tendrán peso en el juicio y la definición de la eventual condena para el imputado.
Pereira puso énfasus en la gravedad de lo sucedido, fundamentando una calificación de lesiones gravísimas en concurso con privación ilegítima de la libertad y amenazas en el marco de violencia de género, figura que prevé una pena que va de tres a quince años de prisión.
Como alternativa, asclaró, la acusación contempla el delito de lesiones graves agravadas por el vínculo y mediar violencia de género, amenazas coactivas y privación ilegítima de la libertad, en cuyo caso solicitaría una pena de entre siete y diez años.
Ampliación de la preventiva
La jueza Carolina Marín coincidió en que los elementos recolectados por la fiscalía durante el proceso dan cuenta de la probable autoría y consideró que con la acusación formal se fortalece la hipótesis fiscal.
Por este motivo, evaluó que los riesgos procesales persisten, especialmente considerando los problemas psíquicos y físicos que sufre la víctima, que quedaron de manifiesto en un informe del servicio de asistencia a la víctima del delito, según destacó la magistrada durante la audiencia.
Si bien la defensa pidió la morigeración de la medida, la magistrada afirmó que por todo lo expuesto durante la audiencia, el ahora acusado deberá permanecer en prisión preventiva hasta la audiencia preliminar.
Al concluir la audiencia, Marín dispuso que la misma sea programada a la brevedad, debido a que ya se encuentra firme la acusación.
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