El Ministerio de Seguridad negó el ingreso al Penal, como se hacía cada año. La respuesta al pedido demoró dos meses y llegó a solo 3 días de la fecha del acto.
El Ministerio de Seguridad Nacional a cargo de Patricia Bullrich negó el permiso para que los familiares de las víctimas de la Masacre de Trelew realizaran su tradicional conmemoración en el Penal de Rawson, con motivo de cumplirse 53 años del hecho ocurrido el 22 de agosto de 1972 en la Base Aeronaval Almirante Zar, de Chubut.
“Estamos muy enojadas, para decirlo diplomáticamente”, expresó Silvia Pecci, una de las organizadoras que pidieron la solicitud al Ministerio, denegada apenas 72 horas antes de la fecha prevista para el acto.
Según dijo Pecci, no se trató de una sorpresa absoluta, aunque sí de una decisión que ratifica un cambio de actitud por parte del Gobierno nacional hacia los espacios de memoria vinculados con hechos de violencia política.
“El pasado siempre está relacionado con el presente en hechos y personas: las mismas personas protagonizan decisiones muy arbitrarias e instalan métodos represivos”, indicó.
“El pabellón donde estuvieron los familiares hoy es una comunidad terapéutica donde las personas se recuperan de sus adicciones. Hemos compartido momentos muy gratos. Pero este año la ministra no lo autorizó”, detalló Pecci.
El recuerdo de la Masacre de Trelew
Aquel 22 de agosto de 1972, 19 militantes políticos fueron fusilados por efectivos de la Fuerzas Armadas, y solo tres lograron sobrevivir.
Al igual que hacen cada año, familiares de las víctimas y organismos de derechos humanos organizaron una agenda de actividades conmemorativas que incluye actos, recorridas por los sitios vinculados a la represión y visitas a los lugares donde permanecieron los detenidos.
Una de las paradas habituales de esta agenda conmemorativa es la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal en Rawson, donde permanecieron encarcelados los militantes antes de ser trasladados a la base militar.
La recorrida del sector del penal donde estuvieron detenidos se convirtió en una práctica simbólica para mantener viva la memoria del suceso ocurrido durante la dictadura autodenominada Revolución Argentina (1966-1973) y bajo el gobierno de facto del general Alejandro Agustín Lanusse.
Este año no obstante, la tradición se vio alterada. El 25 de junio pasado, Pecci, junto con Ilda Bonardi de Toschi y Sara Kohon, familiares de las víctimas, presentaron la nota formal para solicitar la autorización correspondiente
Pasaron casi dos meses hasta que llegó la respuesta, recién este martes, a tres días del aniversario. La notificación oficial fue contundente: el grupo no podría ingresar a la cárcel federal.
El Ministerio, detrás de la negativa
El rechazo a la solicitud provino directamente de la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, quien decidió denegar el pedido.
De esta manera, se rompió con una costumbre que se había sostenido en las últimas décadas, donde los familiares habían podido recorrer el pabellón que actualmente funciona como comunidad terapéutica para personas en tratamiento por adicciones.
Durante los años anteriores, las visitas al penal no solo funcionaron como homenaje, sino también como un espacio de diálogo entre sobrevivientes, familiares y quienes hoy cumplen tratamiento en la comunidad terapéutica instalada dentro de la unidad.
Para los organizadores, esa interacción era parte de una construcción de memoria activa, que combinaba la conmemoración de lo ocurrido en 1972 con un presente atravesado por problemáticas sociales y sanitarias.
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