Perros con artrosis: ¡a no descuidarlos!
El problema de la artrosis en los perros es muy común a medida que van envejeciendo. Y es una enfermedad típica que se debe tratar para que nuestra mascota mejore y tenga una buena calidad de vida porque sus huesos, al igual que en los seres humanos, envejecen, se vuelven frágiles y provocan malformaciones. Entonces, el perro ya no puede caminar bien o correr y hasta sufre de dolores. Por eso es fundamental tratar la artrosis para que no progrese ni bien comienzan los síntomas o notamos que camina diferente.
Esta enfermedad afecta a casi todas las articulaciones, sobretodo en cualquiera de las cuatro patas y, en muchos casos, en la columna vertebral. Por eso los veterinarios aconsejan inyectar varias dosis de calcio a los perros para que esta enfermedad aparezca más tardíamente. De todas maneras, si bien la artrosis no tiene una cura definitiva, existen medicamentos que alivian los dolores y logran que el perro no sufra y se sienta mejor. Bajo tratamiento, el perro recuperará en un gran porcentaje sus movimientos con normalidad. Uno de los primeros síntomas que nos ayudan a detectar esta enfermad es cuando empiezan a renguear y les cuesta hacer cosas que antes no, como subir a una silla o a una mesa: al sufrir dolor, el perro trata de evitarlo apoyándose excesivamente los codos y ya no puede ni saltar ni correr. Hay que tener en claro que, si no lo llevamos al veterinario, la enfermedad avanza igual que el dolor que padece el animal. Cuando la artrosis avanza, el perro comienza a presentar algo de agresividad y a emitir gemidos que no son normales. Entonces, al no poder movilizarse como es habitual, se atrofia y la situación se complica día tras día.
Existe la artrosis primaria que es la más conocida y que afecta a todo perro en edad ya avanzada, y por otro lado está la secundaria, que se desencadena por algún problema en las articulaciones. Esto puede ocurrir en cualquier etapa de la vida del perro.
Evitar sobrepeso: Es importante que nuestro perro no sufra y mantenerlo con buen peso es vital.
Se apunta a disminuir el dolor que sufren
Por Sergio Gómez (veterinario)
El tratamiento de la artrosis está apuntado a disminuir el dolor y mejorar la calidad de vida del animal. Para lo primero se utilizan antiinflamatorios no esteroides o, en casos agudos, corticoides. Se dan vía oral o inyectable hasta que remita el dolor. Existen también condroprotectores, es decir, sustancias propias del cartílago, que se administran vía oral todos los días de por vida, con la finalidad de enlentecer el progreso de la enfermedad. Es necesario iniciar este último tratamiento ni bien se diagnostica la artrosis, ya que en casos avanzados y graves puede no dar resultados, quedando como opción una cirugía. Para complementar el tratamiento médico, o luego del quirúrgico, se puede realizar fisioterapia (magnetoterapia, natación, etc), la cual tiene efecto antiinflamatorio y ayuda a disminuir el dolor. Es importante recordar que la artrosis es una enfermedad degenerativa crónica que no tiene cura.


