El clima en Neuquén

icon
11° Temp
54% Hum
La Mañana

Polémica resolución de un juez sobre el asesinato de un militar

Un magistrado rosarino determinó que la muerte de Larrabure, en manos del ERP, representa un crimen de lesa humanidad.
La resolución sienta jurisprudencia y podría abrir una ola de juicios a los ex integrantes de agrupaciones armadas en la década del `70.  

Rosario (NA) > La Justicia federal dictaminó que el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, quien entre 1974 y 1975 permaneció secuestrado por la organización Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), fue un crimen de lesa humanidad, por lo tanto, imprescriptible.
La determinación, adoptada por el juez federal de Rosario Marcelo Bailaque, ratificó un dictamen del fiscal General Claudio Palacín, y volvió a instalar el debate sobre los secuestros y asesinatos perpetrados por organizaciones terroristas durante la década del ‘70.

Contrastes
Esta decisión judicial contrasta con la adoptada por la Cámara Federal porteña, que el año pasado confirmó que los delitos cometidos por la agrupación «Montoneros» en la misma época que actuó el ERP no podían ser catalogados como de lesa humanidad.
Por esa razón, esos juicios prescribieron y fue sobreseído uno de los principales líderes de Montoneros, Mario Firmenich, además de Marcelo Kurlat, Horacio Verbitsky, Laura Silvia Sofovich, Miguel Lauletta, Norberto Habegger y Lila Pastoriza.

Jurisprudencia
En esa oportunidad, la Cámara citó jurisprudencia del derecho penal internacional y de la Corte Suprema, donde se establece que los crímenes de lesa humanidad «son cometidos por un agente estatal en ejecución de acción gubernamental o por un grupo con capacidad de ejercer un dominio y ejecución análogos al estatal».
Sin embargo, para el fiscal Palacín, «la violación de los derechos humanos de Larrabure tuvo lugar en ocasión de un conflicto armado, conforme los lineamientos de la jurisprudencia internacional».

Tipificaciones
Agregó que «el desarrollo de las organizaciones guerrilleras en la Argentina escapa a tipificaciones simplistas; el ERP-PRT no era una fuerza progresista, sino una organización revolucionaria que pretendía instaurar una sociedad marxista a través de una guerra revolucionaria».
«Sus ataques fueron sistemáticos, pues estuvieron organizados de acuerdo con una política y un plan nítidamente delineados», enfatizó Palacín.
La causa había sido iniciada por Arturo Larrabure, hijo del militar, quien en las últimas horas también denunció que las personas acusadas por el crimen de su padre son homenajeadas en el Parque de la Memoria, emplazado en la Ciudad de Buenos Aires. El nombre de los supuestos asesinos estaría escrito en una de las placas del monomuento.
Las Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron al nieto número 93

Buenos Aires (Télam) > Las Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron una nueva hija de detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar, con lo que suman 93 los nietos a los que se les restituyó la identidad, tras ser apropiadas durante el cautiverio de sus padres.
Según confirmó ayer la presidenta de la asociación, Estela de Carlotto, el juez federal de La Plata, Manuel Blanco, notificó el jueves a la hija de Juan Oscar Cugura y Olga Noemí Casado su filiación.
Al momento de su desaparición, Olga Casado estaba embarazada de más de siete meses y dio a luz a su hija en cautiverio, entre noviembre de 1977 y enero de 1978, precisaron las Abuelas en un comunicado.
Casado, quien era marplatense, fue secuestrada en noviembre de 1977 y llevada al centro clandestino de detención Puesto Vasco, y Augura, oriundo de Chubut, fue secuestrado entre octubre y noviembre de ese mismo año. Ambos militaban en la agrupación Montoneros.

Informe
El caso de la hija de Cugura y Casado fue informado inicialmente ante la CONADEP por la familia Cugura, junto con la denuncia por la desaparición de su hijo y de su compañera «Julia», de quien desconocían su verdadero nombre.
Recién en 2006 la Comisión Nacional por el derecho a Identidad (CONADI) recibió información que le permitió comenzar la investigación del caso, que fue incorporado en Abuelas.
Las Abuelas informaron que «la localización de la joven no fue fácil ya que la familia apropiadora solía mudarse y ha vivido en distintas provincias».
La joven fue inscripta por sus apropiadores con el nombre de Alejandra, actualmente reside en Santiago del Estero y ayer se presentó ante el juez Blanco para notificarse de su identidad, tras la confirmación de los resultados de ADN realizados por el Banco Nacional de Datos Genéticos.
«Ella ya no está en la ignorancia, sabe su identidad y ahora queda esperar el tiempo que cada nieto necesita para reencontrarse con su familia», señaló Carlotto al referirse a la negativa de la joven de entrevistarse con sus familiares cuando ayer se presentaron en el juzgado.