Robó una moto, lo identificaron por las cámaras y quedó en prisión preventiva
El juez consideró que la prisión preventiva es la única medida posible para neutralizar los riesgos procesales. El sospechoso tiene otras causas de similar naturaleza.
Un presunto ladrón quedó en prisión preventiva tras ser acusado por el robo de una moto, con la que circulaba por las calles de Neuquén. Al intentar identificarlo, en un control de rutina, intentó darse a la fuga, pero fue atrapado por efectivos de la Policía quienes verificaron que el rodado era robado. El video del robo lo señala como autor.
Esta semana, el juez de garantías Gustavo Ravizzoli dispuso la prisión preventiva por cuatro meses de un joven imputado por un robo en el marco de una audiencia de formulación de cargos desarrollada el jueves por la tarde en Neuquén Capital. Para ordenar, la medida analizó el peso de las pruebas en su contra y la expectativa de la pena, que sería de cumplimiento efectivo debido a sus antecedentes.
“No tengo otra medida que neutralice el riesgo de fuga”, afirmó el magistrado. De acuerdo a la acusación, el 14 de mayo pasado, el ladrón -identificado como "P.E.O."- escaló el portón de ingreso de un domicilio del barrio Toma Norte, rompió el candado de seguridad y sustrajo una motocicleta Honda Wave 110 cc. El hombre se logró dar a la fuga con el rodado, pero su accionar quedó registrado por las cámaras de seguridad de la vivienda y así, se lo pudo vincular posteriormente al robo de la moto, que fue hallada en su poder un mes más tarde.
En su argumentación acerca de las razones para dictar la medida de coerción, Ravizzoli indicó que “es un punto controvertido” y que “es cierto que el principio procesal es la libertad durante el proceso, pero se tienen que tomar todas las medidas necesarias para asegurar los fines del proceso y garantizar la continuidad de la investigación”.
En ese sentido, hizo referencia a “la solidez de la imputación y el peso de la prueba incriminatoria, como la filmación”. También destacó “el comportamiento inmediato y posterior a los hechos. Eso tiene un peso específico”. "P.E.O." fue detenido en la madrugada del 26 de junio cuando personal policial de la Comisaría 20 del barrio Parque Industrial quiso identificarlo durante patrullajes preventivos y él intentó escapar, aunque sin éxito.
“Existió una huida y persecución, que son elementos objetivos que hay que tener en cuenta, un parámetro cierto y razonable para tener en cuenta y evaluar el riesgo de fuga”, consideró Ravizzoli.
Ante la solicitud de la defensa del imputado de imponerle comparendos diarios como medida cautelar, Ravizzoli subrayó que en causas anteriores en las que se ha visto involucrado, se impusieron y no los cumplió.
“Hay una sumatoria de variables que, de forma conjunta, activan el riesgo de fuga”, señaló el magistrado, y a continuación, manifestó que “en este momento y por la información brindada por la fiscalía, claramente la única respuesta posible es la prisión preventiva”.
El magistrado también determinó el plazo de la investigación en cuatro meses.
Persecución permitió recuperar una moto robada
Una persecución en el oeste a fines de mayo permitió recuperar una moto robada y aprehender a un sospechoso que había incumplido su prisión domiciliaria. El intenso operativo se extendió por varios kilómetros, desde inmediaciones de la ex Ruta 22 hasta la meseta neuquina.
Según informó la Policía, todo ocurrió pasadas las 22, cuando efectivos motorizados realizaban patrullajes preventivos por inmediaciones de la Avenida Mosconi y calle Chaco. Allí vieron a dos hombres pasar a bordo de una moto Honda Tornado 250 cilindradas, con sus luces apagadas, algo extraño teniendo en cuenta que ya estaba muy oscuro afuera. Por esto, se dispusieron a detener su marcha e identificarlos.
Al percatarse de la presencia policial, el conductor de la moto hizo caso omiso del pedido a detenerse y aceleró la marcha, emprendiendo la huida por distintas arterias con dirección oeste. Ante esta situación, los uniformados alertaron a sus pares de Comisaría 21 y 18 y se inició una persecución para dar con los sospechosos.
Al cabo de unos minutos, se logró darles alcance en calles Nahuel y Néstor Barros, donde aprehendieron al conductor y, a pocos metros, a su acompañante.
Al compulsar los datos de la moto en el sistema policial, éste arrojó que presentaba un pedido de secuestro por robo a requerimiento de la Comisaría 52 de Centenario, por lo que fue secuestrada.
Además, en cuanto a los ocupantes, pudieron determinar que quien viajaba como acompañante se encontraba cumplimentando prisión domiciliaria, es decir que no podía alejarse de su vivienda ya que así estaba incumpliendo una orden judicial.
Finalmente, los jóvenes fueron demorados y se reportó a la fiscalía de turno sobre la situación de cada uno.
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