Pocos minutos después de las 8 de esta mañana, padres y madres de los alumnos de la Escuela 147 debieron retirar a sus hijos de clases, tras detectarse un fuerte olor a gas proveniente de una de las aulas.
“Tuvimos que suspender las clases y se retiró la totalidad de los alumnos de la escuela, que habían sido convocados por burbujas, debido a que habíamos percibido un fuerte olor a gas”, relató una de las integrantes del equipo directivo a LM Neuquén.
Señaló que en la jornada anterior había concurrido al establecimiento educativo, ubicado en las calles Gobernador Peri y Nogoyá, el gasista matriculado enviado por Obras Públicas, quien autorizó a hacer uso de la escuela excepto de los calefactores de las aulas 9, 10 y 13 porque no funcionaban. Dijo que, ante esta situación, se informó al Consejo Provincial de Educación (CPE) y el gasista colocó un tapón en cada uno de ellos para inhabilitarlos. Las aulas estarían en uso, pero sin calefacción.
Desde la escuela indicaron que este último sábado se había detectado una pérdida de gas, tras someter las instalaciones a una prueba de hermeticidad. Luego, supuestamente se subsanó y habilitaron el establecimiento para dictar clases presenciales.
“Esta mañana, prácticamente en el horario de ingreso, percibimos un fuerte olor a gas en el pasillo y en el aula 8 y tomamos la decisión de suspender las clases. Hasta que no quede habilitado con firma y sello que está en condiciones, no volveremos a la presencialidad”, agregó.
La directiva sostuvo que “de palabra dicen que está en condiciones, que no pierde gas, pero nadie se hace responsable”. Aclaró que ayer también supuestamente se había reparado y hoy se encontraron nuevamente con olor a gas. Si bien esta mañana concurrió nuevamente el gasista, reiteraron que no volverán a la presencialidad “hasta que les garanticen que es una escuela segura para que la habiten los niños porque la responsabilidad la tiene el equipo directivo porque hay un corrimiento de responsabilidades”.
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