Porno wine: el sexo se sube a la cabeza del vino

Recientemente aparecieron en el mundo algunas marcas y botellas con curiosas incitaciones y aplicaciones sexuales. Conocé algunas de ellas.

Por Joaquín Hidalgo
Especial

Fin de semana de carnaval. Fin de semana de San Valentín. Fin de semana en el que la sensualidad flota en el aire. Ojalá también en las copas. Aunque para eso hay gente en el mundo que tuvo ideas especiales y creó algunos vinos cuya propuesta va del porno soft al hardcore. ¿Marcas? Wine&Sex, J'en veux y Bacchanal y El Bandito, por citar algunas.

Pícaros Los franceses no se quedan afuera de esta movida y juegan con los nombres.

La movida parece una proyección más de las famosas Sombras de Grey, que inundaron el mercado con una versión del sexo más liviana que la misma sombra. Pero así como se encendieron las audiencias con las fantasías descremadas de un libro (y una película), los productores de vino también encontraron su kamasutra a la hora de las copas y la movida se consolidó.

El puntapié lo dio hace algunos años una primera marca en Australia que tenía una propuesta explícita: se llamaba Kamasutra Wines y pregonaba ese maridaje deseado y practicado entre sexo y vino. Eran cuatro posturas, según el varietal. Pero si esa propuesta era algo mojigata, ahora la cosa se pone hot y algunas prenden fuego la góndola.

Osados vinos nuevos
Que el vino allana el camino en materia de sexo no hay dudas. Pero también, usando una metáfora precisa, lo ablanda. Pensando en este último efecto, con detenida fruición, unos españoles crearon Bacchanal Wine For Lovers. Con una osadía pocas veces vista en la materia, acaban de sacar a la venta su botella funcional. En la página bachanal.es se lee: "beber y usar con moderación y bajo tu propia responsabilidad". El vino es una garnacha cuya botella, y esto es lo sorprendente, tiene un segundo tapón, esta vez en el lomo. Y sí, sirve para lo que uno imagina: una vez destapado, transforma a la botella en un juguete. Para las dudas, también aclaran que "gracias al exclusivo Tapoutsystem® en la parte inferior su botella no hace vacío".

Menos lúbrico, pero igualmente hardcore, Wine&Sex, también española, partió de un happening. Bodegas Monje -nombre muy apropiado- lanzó primero una serie de cenas en sus cavas, con un show ligero de ropas y subidas de tono que rápidamente ganó fama en Tenerife. El propietario, Felipe Monje, le vio la veta al negocio y registró la marca a nivel global. Según informó elpaís.com lanzará en breve un caja de su nuevo vino, llamado Hollera, que viene acompañada de un vibrador, gel, un juego de plumas para cosquillas, esposas y, por supuesto, copa y sacacorchos.

Amor francés
La cuna del vino y del amor no podía estar ajena a esta movida. Lo curioso es que franceses apuntaron a marcas pícaras. El dato es que todas son elaboradas por productores independientes, orgánicos y hasta naturales. Hay varias. La más osada es J'en veux, elaborada en el Jura, cuya etiqueta está ilustrada con una joven cuya mano se desliza por dentro del pantalón; la traducción sería "yo quiero". Grololo, por su parte, un blanco de Anjou, ofrece la ilustración de dos chicas de prominentes pechos abrazadas, exactamente lo que sería la traducción del nombre en el lunfardo francés. Mientras que otras van por la vereda opuesta: Cougar, de la variedad gamay, lleva un preservativo en la etiqueta y su traducción sería, más o menos, "a mi me gustan jóvenes". Aplica sólo a señoras.

Desde ya que todas son etiquetas que podrían ser tachadas de sexistas. Y si para muestra basta un botón, el wine maker sudafricano Craig Hawkins recientemente lanzó al mercado una nueva edición de El Bandito. ¿El toque sexista? Una foto de una chica descalza de los pies a la cabeza, con generosas caderas y un hermoso tatuaje en la espalda.

Lo curioso de esta tendencia es que eclosiona precisamente ahora, como una reivindicación de la carne, justo cuando se acaba de conocer una encuesta en la que, al menos el público norteamericano, prefiere una buena conexión de wifi a una buena noche de sexo. Por suerte, aún nos queda el vino.

La versión local
De Grey a Sarli, los hot argentinos

En nuestro mercado, el vino evoluciona a otro tiempo. Hay marcas atrevidas, como Jijiji, DADA, Sanpután o Santonegro, pero la más a tono con la movida sexual, sin embargo, fue lanzada recién este año por bodega San Huberto. Se llama Sade, como el famoso marqués.

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