El clima en Neuquén

icon
29° Temp
30% Hum
La Mañana Columna de Opinión

¿Qué puede salir mal?

La grieta en la opinión pública se reconfiguró con la pandemia del coronavirus en pleno desarrollo.

En el peor momento epidemiológico no hay otra forma de frenar la circulación que con el despligue de toda la policía en las calles con el fin de hacer cumplir las normas del plan antipandemia. Por caso, en La Policía Vial de Neuquén informó que paró a unas 33 mil personas el fin de semana, entre las que detuvo y secuestraron 55 vehículos, detuvieron a 115 personas y notificaron a 281.

La resistencia social a la cuarentena ganó terreno con el correr de los meses y el avance de la pandemia. Las medidas restrictivas no tienen a esta altura el consenso del principio, que era abrumador, ni el presidente Alberto Fernández mantiene los niveles récord de aceptación que ostentaba cuando decretó la primera cuarentena.

En seis meses se reconfiguró el tablero de amigos y enemigos con un parecido notable al que imperó desde 2008, cuando estalló la guerra del campo por las retenciones de la soja. Lanata lo definió como “la grieta” y así quedó. Ayer terminó de declararse una nueva guerra entre el gobierno y el Grupo Clarín, a partir de una convocatoria a un escrache en la casa de la vicepresidenta Cristina Fernández.

La opinión pública no es constante y las mediciones sobre ella no son la biblia, a juzgar por los resultados que presentaron ante la oportunidad más seria de validación: las elecciones. No obstante, dan una idea de las tendencias sociales.

La merma del apoyo a las restricciones por cuestiones sanitarias convivió con una caída en los niveles de apoyo al gobierno. La opinión pública da señales de extrema polarización. Nada nuevo a esta altura de los acontecimientos. Esta vez, la grieta convive con la pandemia.