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La Mañana

¿Qué se juega en Neuquén?

Si bien las elecciones que se realizarán hoy en todo el país parecen estar alejadas de los intereses y de la agenda del vecino de a pie, la política neuquina comienza a jugar fuerte con la mira puesta en octubre a corto plazo y con el objetivo central en 2019.

Así como están planteadas, las PASO son casi un sinsentido y un gastadero de fondos innecesarios del Estado. Sí les servirán a los dirigentes como una suerte de encuesta para los comicios que definirán la nueva conformación del Congreso.

En Neuquén habrá en juego tres bancas a la Cámara baja en las generales, y el sector Azul oficialista del MPN pone toda la carne al asador para retener las que dejarán Toti Villar y Andrés San Martín. Para eso, esta noche tendrá que estar festejando un triunfo con un porcentaje que sea cercano al doble del que salga tercero. No parece, a priori, algo tan sencillo.

En el partido provincial hay interna, pero no tiene ningún tipo de equivalencias ya que la lista Verde Manzana no le hace ni sombra al sector que lideran el gobernador Omar Gutiérrez y Jorge Sapag.

En la vereda de Cambiemos, Pechi Quiroga y su tropa salen a defender la gestión del presidente Mauricio Macri. Su piso es el segundo lugar y algunos hasta confían en dar un batacazo. También tienen PASO contra una alianza de radicales y la Coalición Cívica, encabezada por Alejandro Vidal. Todo hace suponer que la ganará el quiroguismo, con David Schlereth a la cabeza.

Lo que es una gran incógnita, y que será clave para definir si el ganador de octubre se lleva dos diputados, es qué elección harán hoy el Frente Neuquino de Ramón Rioseco y el kirchnerismo, encabezado por Darío Martínez, cuyo mandato también vence en diciembre.

En las últimas semanas, Rioseco se encontró ante el problema de que al tratarse de una elección donde se discute un modelo de país, no está parado en ninguna de las dos veredas.

A nivel local, su proyecto es anti-MPN, pero está lejos de hacerle sombra al partido provincial. Y también corre el riesgo de perder votos con un Martínez que podría ser beneficiado por un efecto de arrastre de la postulación de Cristina Fernández de Kirchner.