Qué tener en cuenta antes de adoptar

Si vas a llevar un cachorro a tu casa, debés saber diferenciar entre lo que te gusta y lo que te conviene.

Ya sea una persona sola, una pareja o una familia con niños, no importa quién tome la iniciativa de traer a un cachorro, sino asumir la responsabilidad en la tenencia. Ser dueño de un perro es una tarea que empieza desde antes de que el animal llegue a la casa. Y un momento clave es la elección de la raza. Porque aunque tengas una preferencia, hay que considerar la mejor opción para el espacio y la dedicación que puedas ofrecerle.

La relación espaciotamaño del perro es importante porque puede modificar la conducta de todos a futuro. ¿Es posible tener un animal grande en un departamento chico? Sí, aunque siempre que se le ofrezcan oportunidades para ejercitarse fuera de ese ámbito. Pero cuidado: un San Bernardo, por ejemplo, en un dos ambientes se tornaría inviable y con su tamaño ocuparía prácticamente un ambiente.

En el caso de la ejercitación, algunas razas precisan un pequeño paseo y otras correr durante muchos minutos, todos los días. Es clave ser honesto con vos mismo y evaluar si tu tiempo es compatible con el de la raza que te gusta. No se puede tener una mascota súper activa si tu agenda es apretada y sólo le podés dedicar los fines de semana. Es posible que en sus largos ratos de aburrimiento, tu perro se vuelva destructivo.

Vínculo con los niños: Perro y niños en una casa es algo genial, pero ojo con las razas que “alteran” a los nenes.

También tenés que tener en cuenta las características climáticas del lugar en el que vivís, porque, por más que tengas espacio exterior, el calor o frío extremo puede jugarle en contra: es fundamental que pienses un refugio acorde para estos momentos

Y también es bueno que antes de elegir a tu cachorro sepas cuál es tu expectativa sobre él: un perro tranquilo, uno inquieto, uno que te acompañe a correr, uno muy alegre y quizá desobediente y travieso, o más tranqui pero menos destrozón… Opciones hay muchísimas. El tema es asesorarte bien para saber diferenciar entre lo que te gusta y lo que te conviene.

Si regalás, mirá bien a quién. Por sergio Gómez (veterinario)

A la hora de elegir un perro, debés tener en cuenta que un cachorro necesita mucha atención, ya que desde los 45 días hasta los cuatro meses de edad tienen que ir cada 15 o 20 días al veterinario y hay que cumplir con el plan de vacunación. Si le vas a regalar un cachorro a una persona mayor, los de raza grande no son muy aconsejables porque son muy brutos con el cuerpo o con la cola, por lo que pueden llegar a empujar a su dueño y hacerlo caer. A un abuelo es mejor darle un perro que ya tenga al menos seis meses y sea pequeño. Si el obsequio es para un niño, tampoco es recomendable un perro de raza grande, como el ovejero, el gran danés o sus cruzas (mestizos), dado que les va a costar mucho dominarlos y les será difícil pasear ya que pechan mucho (lo mismo si los quieren bañar ellos). En estos casos, también las razas chicas son ideales.

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