Reordenar el tránsito, una materia todavía pendiente

Hay más semáforos y se tomaron medidas, pero no alcanzan.

Andrea De Pascalis
depascalisa@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- En los últimos años, la ciudad comenzó a sumar cada vez más esquinas con semáforos. No sólo fue el parque automotor -en promedio hay dos autos por persona-, sino que toda la capital cambió y el tránsito parece ser cada día más caótico. Los nuevos barrios en zonas alejadas obligaron a los vecinos a recorrer más kilómetros a diario, el asfalto se expandió y generó caminos que antes no se tenían en cuenta, los pequeños centros comerciales se consolidaron en diversos puntos, hay nuevas escuelas, instituciones y centros deportivos que hace diez años atrás no estaban en los planes.

Estas transformaciones impusieron nuevos hábitos para trasladarse y obligaron a la comuna a repensar la manera de ordenar el tránsito y generar cambios que son exclusivos de grandes ciudades: semáforos, manos únicas y multas cada vez más severas fueron las alternativas que encontraron para calmar a los conductores imprudentes y ávidos de transgredir las normas impuestas.

Aumento: El crecimiento del parque automotor fue incesante durante los últimos años.

En total, en los últimos tres años la ciudad sumó 34 nuevas intersecciones semaforizadas. Además, este año se agregarán otras 14. De ese número, casi la mitad se colocó en el centro y el resto en barrios, esquinas y troncales muy transitadas y poco respetadas.

Cuando en diciembre de 2010 el intendente Horacio "Pechi" Quiroga asumió su tercer gestión, había 153 intersecciones semaforizadas, pero entre 2013 y 2016 ese número creció un 22 por ciento y se llegó a las 187 intersecciones. En promedio, por año se sumó una ochava por mes al sistema de semáforos de la capital neuquina.

150 mil pesos

Es, en promedio, lo que cuesta colocar el sistema en una intersección. El valor depende de la cantidad de esquinas que tenga el encuentro de calles.

Los cambios


Ruddy Muccio, subsecretario de Obras y Señalización, contó que para cada punto que se elige tiene un estudio previo y aclaró que si fuese por los vecinos se ubicaría uno en cada esquina. Primero se tiene en cuenta la cantidad de accidentes que se registran. Luego se estudia el flujo de tránsito en horas pico, a las 8, 12, 14 y 18.

"También se trabaja con movilidad vial si hay planes de cambio de mano. No sé cómo lo hacían antes, porque hay esquinas que no sirven, pero una vez que ponés un semáforo es muy difícil sacarlo porque la gente se acostumbra", explicó el funcionario.

También durante este tiempo se cambiaron e interconectaron 107 equipos controladores de tránsito y se aplicó la onda verde (ver aparte). Se avanzó en sectores conflictivos donde sólo se imponía la ley del más osado para atravesarlos, como Santa Fe y Diagonal España, Brown y 9 de Julio o Avenida del Trabajador y Rufino Ortega.

Los últimos dos equipos que se colocaron fueron en San Martín y Moritán, Zeballos y Crouzeilles. Hay otros cuatro en ejecución: Irigoyen y Dr. Ramón, Novella y Rufino Ortega, Dr. Ramón y Catriel y Avenida del Trabajador (salida del Paseo Oeste). Para los otros diez todavía no se definen las esquinas, pero se incorporarán a la rutina diaria como todos los que se fueron sumando a la ciudad.

Curiosidades de las tres luces

Uno sin sentido

Sobre Avenida del Trabajador, a la altura de una calle que sale del CAM, cuelgan unos semáforos que estuvieron encendidos apenas unas semanas. La decisión no fue del Municipio sino de la provincia y generó una disputa que aún no tiene resolución. Desde la comuna informaron que no saben por qué aún no sacan el semáforo de ese lugar, y que cuando lo pusieron fue porque se pensaba que la calle que sale del complejo en ese punto sería la más usada.

El último duró una semana

El 2 de mayo, en Zeballos y Crouzeilles, se inauguró el último cruce semaforizado en una zona donde la alta velocidad es uno de los problemas. A la semana un camión dobló en esa esquina y tiró abajo uno de los cuatro aparatos. La comuna lo reparará una vez que termine la lluvia de estas semanas.

Intermitentes de 23 a 6


En los barrios, por seguridad, el Municipio apaga los semáforos y los deja intermitentes. En el centro no lo hace porque el flujo vehicular es constante. Las luces son led y sólo se recambian las que se van quemando. Tienen una duración de diez años. Desde el año 2012 a la fecha se cambiaron 4500 ópticas led.

Un sistema que depende mucho de los conductores

Con la puesta en marcha de este sistema de semaforización inteligente que va ocupando las esquinas, el Municipio decidió avanzar en la "onda verde" (sincronización de semáforos). Este sistema está en Belgrano-Alderete, San Martín-Independencia, Jujuy, Salta, Sarmiento-Mitre, Alcorta-Perito Moreno, Avenida Argentina, Entre Ríos-Bahía Blanca, Tucumán-Tierra del Fuego.
"En todas funciona bien, pero también depende mucho de las interferencias que se generan entre los mismos conductores. Cuando hay autos estacionados en doble fila que se paran en las escuelas o camiones haciendo descargas que interrumpen y cortan el paso, se pierde la onda verde", contó Ruddy Muccio, subsecretario de Obras y Señalización. Destacó que todo se concentra en una central donde se ve el funcionamiento y se pueden solucionar las fallas técnicas en forma inmediata.
Dijo que ante estas impericias es imposible ajustar la onda verde: "También hay momentos del día, en horas pico, cuando hay que parar dos veces en todo el camino que tiene onda verde, pero en términos generales funciona bien", explicó el funcionario, y destacó que Neuquén es una de las cinco ciudades del país que tienen este sistema.

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