Robert Duvall, ochenta años brillando
Nueva York (dpa) > Marlon Brando fue siempre su ídolo. Y con él como referente, Robert Duvall se convirtió en una de las estrellas más demandadas de Hollywood. Tiene a sus espaldas más de 130 películas, ya sea encarnando a cowboys, gangsters, a Stalin o al chiflado coronel Kilgore, que en “Apocalypse Now” lanza ataques de napalm mientras escucha a Wagner. Este grande del celuloide celebra el hoy su cumpleaños 80.
“En Estados Unidos hay sólo dos actores”, afirmó una vez su profesor de teatro, el legendario Sanford Meisner (1905-1997). “Uno es Marlon Brando, que ya ha pasado sus mejores momentos, y el otro es Robert Duvall”. Brando falleció en 2004 a los 80 años, pero Duvall sigue rodando. “Me encanta estar con gente joven. “Me mantiene joven”, dijo alguna vez el actor californiano.
Ese mismo lema lo mantiene también joven en su vida privada. Su cuarta esposa, 41 años más joven que el ganador de un Oscar por “Tender mercies” (“Gracias y favores”), es la argentina Luciana Pedraza –desde el ’97 que están juntos-, que comparte su pasión por el tango. La pareja vive a caballo entre un rancho del estado de Virginia y Argentina.
Camaleón de Hollywood
Los críticos alaban de Duvall su capacidad para olvidarse de sí mismo ante la cámara y meterse de lleno en su papel. Está considerado un auténtico actor de personajes, capaz de encarnar distintas personalidades de forma convincente. Representa con serenidad y soberanía sus papeles, y sus gestos son medidos y reservados.
Para prepararse, Duvall se documenta meticulosamente. Profundiza sobre sus personajes conversando con policías, soldados, alcohólicos o sacerdotes, juega al poker hasta altas horas de la madrugada durante semanas para parecer auténtico en el filme como “Lucky You”. También entrenó con un caballo para la miniserie de televisión “Broken Trail”. Y aunque le encantaría prepararse durante 12 meses para sus personajes, la mayoría de las veces le falta tiempo. El actor rueda cuatro películas al año.
Su apodo de “camaleón de Hollywood” habla por sí solo. “The New York Times” lo coronó a mediados de diciembre en su revista semanal como “scene maker”. Es el más veterano de las 15 estrellas de cine que, según el rotativo, más influenciaron Hollywood en 2010.
Algo personal
Hijo de un vicealmirante y criado en San Siego, el joven Duvall estudió interpretación teatral, participó durante dos años en la Guerra de Corea y después se dejó convencer por sus padres para dedicarse a la actuación. Durante su formación con Meisner en una academia de teatro en Manhattan vivió con Dustin Hoffman y Gene Hackman en un piso donde el pudor no destacaba precisamente.
Tras decenas de papeles en Broadway, en 1962 debutó interpretando al discapacitado Boo Radley en el drama “To Kill a Mockingbird”. Después actuó al lado de John Wayne en el western “True Grit” (“Valor de ley”) y obtuvo su primera nominación al Oscar dando vida al hijo de Vito Corleone Tom Haden en “El padrino” (1972). La codiciada estatuilla le llegó en 1983, cuando encarnó al alcohólico cantante de country Mac Sledge en “Tender mercies”.
Sus brotes de ira en el plató son temidos. “A uno le entra verdadero miedo”, contó Michael Caine, quien rodó con él “Secondhand Lions”.
Durante el rodaje de “El buque-faro”, en 1985, tuvo tensos enfrentamientos con Klaus Maria Brandauer, y se dice que una vez estaba tan fuera de sí que amenazó de muerte al cineasta David Wheeler.
Intachable
Al margen de sus trabajos cinematográficos destacó en la series televisivas “Stalin”, en la que interpretó al dirigente soviético y le daría el Globo de Oro por Mejor Actor de Televisión, y “Lonesome dove”, por la que también logró el galardón.
El nuevo milenio le trajo otros títulos como “60 segundos”, “El 6° día”, “A shor at glory”, “Gods and generals”, “John Q” y “Open range”. Desde 1997 Robert Duvall vive con la argentina Luciana Pedraza.
En su filmografía también destacan “Leones de segunda mano”, “El secreto de los McCann”, “Open Range” (2003), “El padrino: The Game” (2005), “Lucky you” (2006), “Bee Movie” (2007), “We own the night”, (2008), “The road”, “Get low” y “Crazy heart” (2009), entre otras.
1983
Año en el que ganó su primer Oscar como Mejor Actor por el filme “Tender mercies” (“Gracias y favores”), donde interpretó a un alcohólico cantante de country, Mac Sledge.
Amor por el tango
En 2003 el actor escribió, dirigió, coprodujo y protagonizó “Assassination Tango”, filme que se rodó en Argentina. En la película, que coprotagonizaron Rubén Blades y Kathy Baker, Duvall quiso mostrar la dulzura del auténtico tango argentino que él practica desde hace tiempo.
La cinta narra la historia de un asesino a sueldo que viaja a Buenos Aires para llevar a cabo una misión. Una vez ahí, empieza a recorrer clubes de tango, lo cual presenta cierto paralelismo con la forma en que el propio Duvall se interesó por el baile.
El entusiasmo por el género surgió en los ‘80, cuando vio en Broadway el espectáculo Tango Argentino. Allí conoció a bailarines argentinos de tango de primer nivel que resucitaron el interés por ese baile en los Estados Unidos. De esa forma, Duvall empezó a viajar a Argentina –ya lo ha visitado como 100 veces- donde conoció en una panadería a su actual pareja: Luciana Pedraza. Justamente, en Assassination..., su nujer interpreta a Manuela, una bailarina local que guía a Duvall por el circuito tanguero de la ciudad. Hasta que conoció a Duvall, Pedraza no bailaba tango, pero éste se encargó de presentarles profesores de categoría, como su amigo Pablo Verón, quien participó en “La lección de tango” y en su filme.
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