Siempre tenés que vigilar la dentadura de tu perro

En especial cuando envejece porque puede perder algún diente.

Los perros también tienen dientes de leche que cambian entre los tres y los seis meses de edad, presentando alrededor del octavo mes su dentadura completa (20 piezas en la mandíbula superior y 22 en la inferior). Los dientes son importantes no sólo por el uso que ellos les dan, sino porque sirven para determinar la edad del perro. Su particular forma debe conservarse en el mejor estado posible, libre de sarro.

El mantenimiento de su blancura, salud y dureza podría efectuarse -en la mayoría de los casos- de manera natural, ofreciendo a nuestros animales una alimentación más correcta, tanto en textura como en composición alimenticia.

El pan muy duro, los huesos porosos y otros principios comestibles contribuyen a este fin, pero en casos especiales o razas particulares, se debe limpiar los dientes del animal con perborato sódico y agua diariamente tras las comidas, e incluso periódicamente deberá retirarse el sarro acumulado, sencilla operación que siempre debe ejecutar el veterinario.

La pérdida de dibujo de los incisivos, el redondeado y melladura de los colmillos y otras deficiencias lógicas de la dentadura son frecuentes e irremediablemente producidas por la edad.

Es relativamente común en ejemplares longevos la pérdida paulatina de las piezas dentarias, por lo que se recurre a las dietas blandas o purés hasta la muerte del animal.

Otra de las alteraciones más frecuentes en los dientes de los perros es la fractura o desgaste prematuro de las piezas, producido por la afición a morder piedras u objetos metálicos. Además, casi todas las razas poseen un ajuste perfecto de los colmillos, de forma que la boca cierre de forma hermética.

Comer sano: El pan duro, los huesos porosos y otros comestibles ayudan a la limpieza natural.

Tienen una dentadura parecida a la nuestra

Por Sergio Gómez (veterinario)

Los dientes de los perros son similares a los nuestros. Cuando nacen no los tienen y a medida que crecen van saliendo o “cortando” (30 días aproximadamente). Esos son los dientes de leche que a los cuatro meses de edad cambian por los permanentes o definitivos. Hay que controlar que no queden dientes de leche retenidos después de los 8 meses, ya que traen problemas bucales. Cada diente tiene su función: los incisivos desgarran, los caninos perforan, los premolares y molares trituran. Hay que evitar que jueguen con piedras o con objetos muy duros porque se pueden quebrar los dientes. Las mascotas también pueden tener dolor y lo manifiestan dejando de comer. Un buen hábito es cepillar 1 o 2 veces por semana sus dientes cuando son cachorros, así se acostumbran y será más fácil el control durante la visita al veterinario, además de evitar la acumulación de sarro y el mal aliento.

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