El clima en Neuquén

icon
28° Temp
26% Hum
La Mañana COVID

Su abuelo murió por Covid y denunció que el cuerpo estuvo 7 horas en el piso

Sucedió en San Martín. Los propios familiares del anciano debieron meterlo en una bolsa para que lo recogiera la funeraria.

En las últimas horas, una publicación de Facebook se viralizó y convulsionó a San Martín de los Andes. Una mujer denunció que en esa ciudad los adultos mayores contagiados con Covid no reciben el tratamiento necesario. En esta oportunidad, Karen Trevisán y su familia debieron lidiar contra los protocolos que nadie cumple tras el fallecimiento de su abuelo, que una vez muerto, permaneció durante siete horas tirado en el pasillo de su casa porque ni el hospital Ramón Carrillo ni la funeraria lo quisieron retirar.

“Fue un destrato tremendo y vergonzoso. Falleció a las 23 y recién lo sacaron a las 6 de la mañana”, explicó a LMN la mujer. “Cuando se descompensó pedimos una ambulancia de urgencia que tardó 25 minutos. Cuando llegó, ya estaba muerto y se fueron diciendo que no podían hacer nada”, detalló.

Te puede interesar...

Sergio Novoa, de 89 años, padecía de diabetes y “estaba muy débil”. Cuando se contagió -aún no saben cómo contrajo el virus-, una neumonía fuerte atacó sus pulmones. “No lo quisieron internar aunque estaba en malas condiciones. A los adultos los mandan a la casa pero mi abuelo no estaba en condiciones como para no tener una atención especial”, aseguró la mujer y agregó: “Si hubiera tenido una atención rápida la historia hubiera sido distinta”.

Pese a que el cuadro de Covid era complicado, desde la familia tenían esperanzas de que Novoa pudiera recuperarse. Sin embargo, la sorpresa tras su repentina muerte fue la falta de protocolos: “Cuando murió, desde el hospital dijeron que no podían enviar un médico y desde la funeraria no sacaban el cuerpo sin el certificado de defunción por Covid”, explicó Trevisán.

Embed

LA REALIDAD DEL COLAPSO DE SALUD Y DEMAS INSTITUCIONES EN SAN MARTÍN DE LOS ANDES. San Martín de los Andes, 6 de...

Publicado por T U Mañana Neuquén en Domingo, 7 de febrero de 2021

La única que cuidaba del hombre con Covid era su hija -madre de Trevisán-, quien se encontraba sola dentro del domicilio mientras era auxiliada por el resto de sus familiares del otro lado de las rejas. “Ella lo tapó con una manta mientras esperábamos que la situación se resolviera”, aseguró.

Es por eso que se contactaron con la Comisaría 43 de la ciudad. “Y ante la negativa del hospital, el comisario nos recomendó que busquemos un médico conocido o particular”, añadió. Sin embargo, quedó a las claras que encontrar ese servicio a las 3 de la madrugada con un paciente muerto por Covid no es sencillo.

“Como no pudimos contactar a ningún médico el comisario decidió llamar a Junín de los Andes para pedir al personal de criminalística que traigan algún profesional y unos peritos”, continuó en diálogo con este medio.

A las 3:30, los hombres estaban entrando con todo el protocolo a la casa para certificar el muerto. “Allí constataron la muerte por Covid, firmaron el certificado de defunción que nos habilitó a ir a la funeraria”, contó Trevisán.

Sin embargo, no todo iba a terminar ahí. Una vez llegados a la funeraria, con la esperanza de poder ponerle fin a la situación y comenzar el duelo, se encontraron con un nueva inconveniente. “Cuando hablamos en la funeraria y presentamos lo que nos había pedido nos dijeron que era necesario que el cuerpo estuviera cerrado en una bolsa hermética”, contó la mujer.

Allí fue otra vez comenzar con idas y vueltas con el nosocomio local. “Los enfermeros nos decían que nadie iba a hacer ese trabajo porque nunca les habían pedido una cosa así, pero desde la funeraria aseguraban que era una responsabilidad de la Salud Pública”, explicó Trivesán.

Finalmente, fueron el hijo menor de Novoa y su nieto quienes pidieron los materiales en el hospital y entraron a colocar la bolsa hermética a su abuelo. “Un destrato increíble tener que hacernos cargo de esas cosas en medio de una situación tan delicada donde el que está muerto es nuestro familiar”, aseguró la mujer.

“En una pandemia, donde la muerte te deja en shock porque existe la posibilidad de contagios dentro de la familia, mi abuelo estuvo más de seis horas muerto tirado en el piso. Estuvo seis horas en el pasillo”, denunció Trevisán, que desde que realizó la publicación en Facebook ha recibido mensajes de distintas personas de la ciudad que pasaron por una situación parecida.

Ni el municipio ni las autoridades del hospital se comunicaron para explicar lo que, según Trevisán, fue una “falta de protocolo y de respeto”, pero ni siquiera eso cambiaría su sentir al respecto.

“No queremos que se comuniquen con nosotros para pedirnos perdón. Queremos que esto deje de pasar. Que nuestros ancianos dejen de morirse en sus casas y que los atiendan como corresponde porque son la prioridad”, expresó en relación a la cantidad de llamados que recibió de adultos mayores que no fueron internados y asistidos.

Lo más leído

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario