Estados Unidos
Usar una computadora o un teléfono inteligente durante la noche podría ser el causante de algunos kilos de más, según un último estudio en Estados Unidos que encontró una relación entre la exposición a la luz azul -emitida por los teléfonos inteligentes y las tabletas-, el metabolismo y el aumento del hambre.
El efecto secundario que genera dormir con aparatos electrónicos tiene que ver con la “hormona de sueño”, la melatonina, que según remarcan los expertos se ve perjudicada por estas costumbres. Los niveles saludables de melatonina promueven patrones de sueño regulares que ayudan al cuerpo a convertir los alimentos y bebidas en energía de manera eficiente. Si la producción de melatonina se ve afectada, los ciclos de sueño del cuerpo se alteran y esto detiene todo ese proceso de alimentos en el cuerpo que es tan eficiente.
Estudios estadounidenses previos ya han sugerido que el uso de una computadora o un teléfono inteligente en la noche puede causar aumento de peso, ya que aumenta los niveles de hambre, incluso después de haber comido.
El doctor Simon Kyle, un investigador del sueño en la Escuela de la Universidad de Ciencias Psicológicas, sostiene que la luz azul “es la más perjudicial para nuestro sueño y, por lo tanto, nuestro metabolismo”. Por esto, mejorar el sueño podría ayudar a contener la epidemia de obesidad.
“Estamos interesados en saber cómo una alteración en el patrón de sueño-vigilia puede estar implicada en la aparición de la diabetes y la obesidad, y si cuando uno mejora el tiempo de sueño también puede tener un efecto positivo en las condiciones como la diabetes y obesidad”, agrega Kyle.
“Estamos tratando de ampliar la jornada de vigilia en nuestro período de sueño y no hay suficiente protección para el descanso. Hay una gran cantidad de investigaciones que muestran que estamos destinados a estar dormidos por la noche cuando cae la oscuridad y la melatonina aumenta, y cuando el sol se levanta la melatonina se bloquea. Así que si se recibe la luz en el momento equivocado hasta altas horas de la noche, se altera la secreción de melatonina que podría contribuir a alteraciones en el metabolismo”, detalló el investigador.
Por ese motivo se aconseja evitar el uso de teléfonos, tabletas y ordenadores portátiles en las noches antes de acostarse. “Hay una fuerte ciencia básica y datos para mostrar la asociación entre la interferencia del sueño y la enfermedad”, concluye el profesor.


