¡Todo listo para que sea un día de playa!
Llega el verano y todos queremos ir a la playa para disfrutar del sol, el calor y el mar. Y claro, a los perros también les encanta, en pocos lugares los verán tan felices como allí. Por eso, para que tanto el can como el dueño puedan aprovecharlo al máximo, es necesario estar preparado y no olvidarse algunos objetos que serán claves en un día largo.
Antes de ir con el perro a la playa, o al río o lago, es preciso que chequees cuál es su estado general de salud. Si tu compañero animal tiene pulgas, garrapatas, problemas alimenticios, alguna afección estomacal, pulmonar o de cualquier índole, deberás resolver la situación antes de realizar el paseo. Nunca un animal podrá disfrutar de un chapuzón en el agua si a se encuentra sufriendo alguna de las afecciones mencionadas u otras que puedan haber escapado a nuestro análisis
De la misma manera, deberás procurar llevar todas aquellas cosas que el animal pueda precisar allí: comida, juguetes, agua, toalla para secarlo, remedios, bolsa para recoger sus necesidades, entre otras.
El collar: En caso de extravío, el collar será el identificador que llevará el can para notificarte.
El collar de identificación también es fundamental: tenés que colocárselo al momento de llegar a la playa, ya que puede haber muchos perros, mucha gente, y el cuidado de tu mascota se puede volverse una tarea difícil, para evitar que se extravíe. En tal caso, ayudará mucho si la mascota cae en unas manos bondadosas que se dignen a comunicarse con vos para devolverte a tu mejor amigo.
Cuidá mucho al animal a todo momento, priorizá que se bañe en aguas seguras y atendelo tanto dentro como fuera de las mismas. Recordá que el paseo es para divertirse y relajarse, si observás al perro exaltado, tratá de equilibrar sus emociones con palabras, caricias y juegos tranquilos al aire libre.
Protegelo del sol. por Sergio Gómez (veterinario)
Si estás pensando llevar a tu perro a la playa, es fundamental que le lleves agua y un bebedero y te asegures de que tome regularmente. Tené en cuenta que el agua de mar no sólo no lo hidrata, sino que también puede ocasionarle problemas, como gastroenteritis. No te olvides de ponerle protector (para uso veterinario, no el de humanos) principalmente en las zonas de piel sensible como alrededor de los ojos y en la nariz. En las horas que pega más fuerte el sol, que quede debajo de una sombrilla o a la sombra, ya que los efectos dañinos del sol afectan a los perros de la misma manera que a las personas y pueden sufrir un golpe de calor. Revisale siempre las almohadillas de las patas, ya que pueden sufrir quemaduras por la arena caliente. Cuando vuelvas bañalo para eliminar restos de sal y revisale los oídos para eliminar restos de arena que pueden ocasionarle otitis.
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