Transparentar los muros
Los diputados y diputadas provinciales tienen una oportunidad de saldar una deuda histórica, que ya lleva más de una década: la creación de un comité para la prevención de la tortura en el ámbito provincial. El proyecto, que ayer contó con despacho en la comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura, espera el aval del MPN, el único bloque que aún no dio el visto bueno a la iniciativa.
El comité tendrá la autonomía para realizar visitas de inspección a cárceles, comisarías o cualquier lugar donde haya personas privadas de su libertad, en forma periódica o extraordinaria y sin aviso previo, y con acceso a sus instalaciones sin limitaciones. El objetivo es resguardar la integridad física y mental de las personas privadas de su libertad. Además, podrá realizar informes sobre las condiciones de detención, confeccionar propuestas y recomendaciones.
Noemí Labrune, fundadora junto con el obispo Jaime de Nevares de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén, sostuvo que es necesaria “una concepción humanista” para tratar a las personas que se encuentran detenidas.
La Legislatura dio un primer paso para que Neuquén se convierta en la octava provincia del país en contar con un organismo autónomo para denunciar. De concretarse sería todo un símbolo, teniendo en cuenta que Neuquén es la capital de los derechos humanos. Aunque presenta, lamentablemente, algunos casos oscuros, como el asesinato de Cristian Ibazeta en una celda de la Unidad 11, un preso perseguido por haber sido un testigo clave de las torturas que sufrieron otros internos del penal en 2004 por el cual fueron investigados 26 guardiacárceles, de los cuales seis fueron condenados.
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