La felicidad de no atarse a lo material
Necesitar pocas cosas, tener menos y hacer más para ser más podrían ser los lemas del minimalismo como estilo de vida.
El valor de la experiencia
Frente a la acumulación material, los minimalistas privilegian la vivencia de un buen momento que contribuya al crecimiento personal dejando un recuerdo significativo. Según la psicóloga y coach Montserrat Ribot, "los minimalistas son aquellas personas que toman conciencia de su propia insatisfacción, que quieren hacer un cambio en su vida y pasan de invertir en cosas a invertir en vivir experiencias y en las relaciones personales". Pero aclara que el cambio no pasa por dejar de adquirir objetos para llevar una vida frenética de actividades sociales y hobbies. "Todo lo que se vive en exceso es malo. Los minimalistas suelen ser personas que gestionan más que personas que controlan. El exceso de control lleva, paradójicamente, a la pérdida de control, y esta a la infelicidad", advierte.
Los minimalistas poseen sólo aquello que necesitan para vivir, aquello imprescindible para el día a día, y procuran tener una actitud de desapego hacia todo lo material, incluso aquellas cosas con las que pueden llegar a tener un vínculo sentimental y, sobre todo, rehúyen de la identificación entre posesiones materiales y estatus.
Viable: Frente al consumismo, el minimalismo es sustentable en términos de medioambiente.
"Cuando decides vivir con menos, te vuelves más exigente, buscas primar la calidad de lo que compras", contó a un medio español Valentina Thörner, que comprendió que menos es más, al tener que decidir qué llevar en las diversas mudanzas que tuvo a partir de los 16 años. "Aprendí a empacar lo que era realmente importante", sostuvo.
Hogar: Tener muchas cosas estresa: más para limpiar, ordenar, mantener, reparar.
"No existe un minimalismo, sino que cada cual hace su propia versión en función de sus propias necesidades, que serán distintas para cada persona", agregó.
Las ventajas de ir liviano
De acuerdo con Tina Williamson, experta en temas de budismo y meditación, darle lugar a lo importante permite tener paz interior y libertad, ya que la acumulación de lo material nos ata y genera estrés por el miedo a perderlo. Sentirse más liviano y con pocas cosas que perder permite temerle menos al fracaso, incentiva a incursionar en experiencias nuevas y a realizar aquello que desde siempre deseamos pero no nos animamos.
Te puede interesar...









