A 51 años del aeropuerto
Fue una obra que comenzó con el primer gobierno constitucional de la provincia de Neuquén, pero que demoró muchos años en concretarse.
A finales de la década del 50 ya era evidente la necesidad de que la capital contará con un aeropuerto que respondiera con el desarrollo que estaba por venir. Si bien el mayor crecimiento de la provincia comenzó a experimentarse con la construcción de la represa del Chocón, la población seguía aumentando y era un hecho que el pequeño aeroclub terminaría desbordado.
El proceso no fue sencillo. Si bien el diseño y los primeros trabajos avanzaron en la década del 60, las obras se paralizaron en 1966, año del Golpe de Estado que derrocó a Arturo Humberto Illia y no se reactivaron hasta 1970.
Fue el gobernador Felipe Sapag, designado por el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía para administrar la provincia, quien inauguró las instalaciones un 19 de diciembre de 1976, en medio de una gran expectativa. En efecto, el aeropuerto se convirtió en un punto de inflexión para acompañar el enorme desarrollo que tendría la provincia en las décadas siguientes y que se mantendría con el mismo ritmo hasta la actualidad.
Hoy el aeropuerto internacional de la ciudad de Neuquén es uno de los más importantes del país y en los últimos tiempos se convirtió en un nexo clave para comunicar a las distintas ciudades de la Patagonia. Atrás quedó el viejo aeroclub y el sueño de los primeros pilotos como tantos proyectos que por entonces parecían utopías.
Este domingo se cumplieron 51 años de su inauguración. Poco más de medio siglo; apenas un suspiro en la corta vida de nuestra provin
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