"A los 43, la única certeza que tengo es que el amor es lo más importante"

De regreso. Vuelve al cine con Brisas heladas, un policial con la participación de Elli Medeiros. Dice que el único paraíso en esta vida son sus hijos y que todavía sigue buscando encontrarse.

Paula Bistagnino
Especial

Cuando hace más de 20 años Gastón Pauls debutó como actor en la televisión con la exitosísima tira juvenil Montaña rusa, todo indicaba que podía ser uno de los nuevos galanes. Pero no. Muy lejos de ir por ese camino y luego de la popularidad que ganó con el protagónico junto a Ricardo Darín en Nueve reinas -además de un premio en Biarritz-, su camino en la vida y el oficio estuvo más marcado por su deseo que por las reglas del mercado: algo de teatro, mucho cine, cada tanto televisión, una productora propia que hizo el éxito de Todos contra Juan pero que luego quebró, un momento personal oscuro y una búsqueda diversificada en la que condujo, produjo, dirigió, da clases, escribe, hace radio y estudia música.

"Creo que hago todo lo que hago para encontrarme. Siempre estoy buscando, buscándome. A veces llego a un lugar de claridad y otras no. Y sigo buscando", cuenta a los 43 años y separado de Agustina Cherri -tuvieron dos hijos-. Está escribiendo un documental sobre medios de comunicación y uno sobre figuras relevantes de la historia a las que le gustaría entrevistar. Todo lo cuenta por el estreno de Brisas heladas, un policial del director Gustavo Postiglione que lo pone en la piel de un investigador y lo devuelve a la pantalla grande, uno de los -muchos- lenguajes que más lo apasionan.

No hacés todo lo que te ofrecen, ¿qué te atrajo?
Trabajar con Gustavo, a quien conozco hace mucho y con el que estamos escribiendo juntos además. Me encanta filmar, y filmar en este país, sobre todo me encanta trabajar con buena gente del cine, que por suerte tenemos mucha. Pero yo hice muchas primeras películas de directores y creo que siempre, al menos en mí, se juega la intuición: necesito que me pase algo con lo que estoy leyendo y lo que voy a decir. Y que eso se complete con la confianza en el director y la química. Si está todo eso, estoy.

Sos un detective, ¿hay alguna inspiración particular?
No, lo que me inspira es probar y construir; inventar algo, crear. Me concentro en el personaje que tengo que hacer y ahí busco. En Brisas es un detective e investigador que está tratando de desentrañar un caso policial y a lo largo de la película va interrogando a Mabel, que es la acusada del crimen, para llegar a la verdad: a la verdad del asunto, pero también a la de una mujer...

Hacés una gran diversidad de cosas. ¿Cuál es tu motor?
Encontrarme. Es una larga búsqueda que nunca termina, ¿no? Me busco y me encuentro, la pifio y me pierdo. Pero supongo que está bien que sea así, porque no hay una manera lineal de llegar a lo más profundo de uno. Me pasa muchas veces que llego a un lugar, sea escribiendo, leyendo o actuando, en el que digo: "Ah, esto era". Y muchas veces ese lugar es un recordar, algo que uno se da cuenta que ya sabía desde hace tanto tiempo, quizás desde los 8 años, pero que tardás 35 en poder ponerlo en palabras o verlo. Esa búsqueda cada uno la hace de manera distinta, o no la hace, y yo la hago haciendo todas las cosas que hago.

Una visión equivocada
"A los 20 creía que a los 40 iba a ser mucho más sabio, que la iba a tener atada. Y la verdad, no sé ni dónde está la soga".


¿Dónde están los momentos más oscuros y los más felices dentro de todo eso?
Para mí, la creación es una mezcla constante de oscuridad-luz. Como en la vida, creo que no hay una diferenciación. Y eso es lo más atractivo de todo: en medio de la oscuridad máxima, de pronto, aparece una palabra que hace cuatro horas que estás buscando. O al revés: estás tan iluminado que no pudiste ver ese pedacito de oscuridad que era esa palabra que te faltaba. Así como conviven en el universo, esas dos caras conviven en el espacio creativo todo el tiempo; como la música, que no podría existir sin el silencio entre una nota y otra.

¿Hay instantes de plenitud?
Mis hijos. Mis hijos son el paraíso ese imposible. Por miles de cosas, pero sobre todo porque yo estoy todo el tiempo necesitado del espacio creativo y ellos son parte de eso. Por ejemplo, ahora que estoy aprendiendo a tocar el piano, nada es más bello que hacerlo con mi hija. Ese momento es el más bello posible. Es cuando soy el padre y soy un poco su hijo también.

¿A los golpes aprendiste?
Sí. Pero uno siempre corre el riesgo de terminar volcado.

¿Tenés alguna certeza?
Sí, que el amor es lo más importante en la vida. A los 20 le histeriqueaba al amor, ya no. Me di cuenta de que uno se enamora todo el tiempo y de que vivir en un estado así es lo más lindo que hay.

La película
Del director de El asadito

Dos hermanos que llevan vidas problemáticas se encuentran la noche menos indicada. Mabel intenta refugiarse en la casa de Bruno y esto desencadena una serie de situaciones en donde se mezcla el amor filial y la locura de dos personas que viven al límite. El film muta desde un registro dramático con toques de comedia hacia un típico policial, atravesado por condimentos que la acercan a una tragedia clásica. Brisas heladas está escrita y dirigida por Gustavo Postiglione, recordado por El asadito, que se convirtió en un film de culto. Norman Briski y la cantante y actriz franco-uruguaya Elli Medeiros se destacan junto a Pauls.

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