A romper el chanchito: los precios de las vacaciones
Pablo Montanaro
El viernes será el último día de clases antes del inicio de las vacaciones de invierno. Muchas familias ya están sacando cuentas para saber cuánto dinero tendrán que gastar para mantener contentos y entretenidos a sus hijos durante dos semanas. Es el momento más esperado por los chicos, aunque no así para los padres y su economía.
Centros comerciales y de recreación, cines y locales de comida rápida se verán los próximos días desbordados de chicos, deseosos de aprovechar al máximo sus vacaciones invernales antes de volver a las aulas.
Si bien las opciones son variadas, para ir a ver una película, mientras se consumen pochoclos y gaseosas, y finalizar la jornada pasando por un local de comida rápida, una familia deberá desembolsar al menos 1585 pesos.
Una tarde de cine es una de las formas más frecuentes de entretener a los chicos. Los estrenos de la tercera entrega de Mi villano favorito y Cars -con el legendario Rayo McQueen-, sumados a la nueva de Transformers: El último caballero, son, sin duda, las pelis que los convocarán.
Una familia tipo (mamá, papá y dos chicos) deberá desembolsar $730 para ver alguna película en 3D y $830 si deciden hacerlo en la sala Monster Screen. Si se opta por ir el miércoles, el precio se reduce, por lo que la familia estaría abonando $640 (en sala 3D) y $690 (en Monster Screen).
A esto habrá que sumarle el combo del superbalde de pochoclos y dos vasos de gaseosa grandes, que tiene un precio de $255, y en caso de elegir la bolsa mediana de palomitas con dos gaseosas medianas se deberá desembolsar $193. Ambas propuestas son sólo si consumen los dos hijos de la pareja, por lo que el precio se duplicaría en caso de que los adultos se tienten con disfrutar la película masticando pochoclos.
Como comentó a LM Neuquén uno de los encargados de una casa de comida rápida, son muchas las familias que cuando salen no se privan de nada y se arriman a hacer sus pedidos de hamburguesas y gaseosas en la caja del local sosteniendo todavía lo que queda del balde de pururú que compraron para ver la película.
En este caso, si todos los miembros de la familia comen una hamburguesa con papas fritas y gaseosa chica, deberán desembolsar otros $600. Y hasta $800 si eligen alguno de los combos premium.
También hay que tener en cuenta que los chicos piden la Cajita Feliz, que no sólo incluye una hamburguesa, papas fritas y gaseosa, sino también muñequitos o accesorios relacionados con las pelis infantiles del momento, lo que constituye una atracción especial. Por esta particular propuesta habrá que abonar 100 pesos.
Otra alternativa, en cuanto al consumo gastronómico, puede ser un sándwich de lomo, que viene acompañado de papas fritas medianas y gaseosa pequeña, que tiene un costo de $170 o bien $185 si se elige el que viene completo (lomo, lechuga, tomate, jamón y queso). En estos casos, la familia tipo dejará en la caja del local la suma de $680 y $740, respectivamente.
La salida familiar puede coronarse con la consumición de un cono de helado de uno o dos gustos (vainilla y dulce de leche) por $18 o bien un postre de helado cuyo precio va de los $40 a los $58.
No todo es una pantalla
No falta mucho para que lleguen las vacaciones de invierno, y para los padres ya empieza a ser un dolor de cabeza cómo entretener a los chicos en estas dos semanas sin escuela. Los especialistas sugieren que en ese tiempo puedan incentivar la imaginación y no pasar horas delante de las pantallas, ya sea tevé, Play Station, tablet o celular. Afirman que también es bueno que se aburran un poco porque si están todo el tiempo ocupados o con actividades, no habrá lugar para la imaginación.
Por último, aconsejan que cuando se les presente una alternativa de juego tengan un tiempo para que piensen, fantaseen y desplieguen su creación ya que están acostumbrados a hacer todo en una pantalla.
“En los juegos, hay familias que creen estar en el casino”
Para el esparcimiento de los chicos, la zona de entretenimientos y juegos emplazados a escasos metros del cine suele ser un polo de atracción para pasar una buena tarde de vacaciones en familia.
Una alternativa de entretenimiento diferente puede ser el bowling, ya que para los chicos podría convertirse en una experiencia inédita y para los adultos, el recuerdo de viejos tiempos.
De lunes a jueves, el precio es de 80 pesos la línea (por persona) tanto para niños mayores de 6 años y como para adultos, y se permiten hasta cinco tiros.
El local cuenta con una decena de pistas y para jugar se brindan zapatillas con una suela especial antideslizante. Los viernes y feriados cuesta $90.
Con una gran variedad de entretenimientos, simuladores y juegos de última generación para los adultos, Playland Park ofrece otra posibilidad de esparcimiento familiar. Para la carga de una tarjeta que permita disfrutar de al menos cuatro juegos, es necesario abonar hasta $100.
“Muchas familias se pasan de tres a cuatro horas jugando a los jueguitos; los adultos vienen a recargar la tarjeta entusiasmados y nos dicen ‘es como estar en un casino’”, cuentan las encargadas del lugar.
Explican que hay familias que cargan 800 pesos o más de tarjeta. “Quizás sacaron un muñeco de la máquina para sacar peluches pero se obsesionan con sacar el muñeco más grande que tiene la máquina”, comentan.
Si el buen tiempo acompaña, otra alternativa será una tarde de mates y juegos en el Paseo de la Costa. Allí el traslado, las galletas y las gaseosas -porque los chicos no toman mate en su mayoría- son otro costo a tener en cuenta de cara a las vacaciones.
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