Acusados rechazaron las imputaciones
Neuquén > “No cometí ningún delito de los que se me imputan, las pruebas son inválidas, no hay certezas de esos delitos por los que estoy acusado”, afirmó el ex jefe de Inteligencia del Destacamento 182 Jorge Di Pasquale, uno de los dos imputados que ayer ampliaron sus declaraciones indagatorias en el marco del tercer juicio a represores por delitos de lesa humanidad cometidos en la región durante la última dictadura militar.
Di Pasquale se definió como un “prisionero de guerra” porque “estoy detenido por haber formado parte del ejército enemigo”. Por otra parte, señaló que los organismos de derechos humanos querellantes en esta causa “son afines a grupos terroristas” y acusó de “terrorista y falsificador” a Eduardo Luis Duhalde, ex titular de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, quien murió en abril de 2012.
En su ampliación de indagatoria, el ex subjefe de la Delegación Neuquén de la Policía Federal en 1976, Jorge Alberto Soza aseguró “no participé de la lucha contra la subversión, ni tuve contacto con las víctimas, de esos se encargaba (Ramón) González y si tuve que hacer algo fue porque recibí órdenes”.
Explicó su mala relación con el comisario Perro González, jefe de la Delegación de la Policía Federal por esos años, quien murió en 1988. “Me llevaba mal porque yo no quería colaborar, no quería saber nada con los militares porque siempre fuimos carne de cañón. Sólo me dediqué a la parte administrativa”, explicó.
Precisó que ningún integrante de la Delegación de la Policía Federal fue enviado a Cutral Co durante el operativo en junio de 1976 en el que fueron detenidas unas sesenta personas.
Sobre su extradición desde España en 2010, Soza aseguró que “nunca estuve fugado, lo que dijeron en los diarios son todas mentiras”.


