LMNeuquen Aislamiento

Aislamiento: qué piensan los neuquinos sobre las salidas por DNI

El cansancio por la cuarentena es el denominador común de los vecinos. El permiso según la terminación del documento genera polémica.

Desde este miércoles el área Metropolitana Neuquina volvió al aislamiento social preventivo y obligatorio, algo que hasta hace unas semanas, parecía haber quedado atrás. A la situación, ordenada por Nación, se suma la novedad: la nueva medida adoptada por el Gobierno Provincial, y tomada de otros distritos, que se basa en dividir los días habilitados para la circulación por la terminación del DNI. Los números par, podrán circular los lunes, miércoles y viernes, mientras que los números impares martes, jueves y sábados.

Ahora, la ciudad de Neuquén, donde hasta hace algunos días la gente circulaba casi normalmente, cayó en un profundo silencio, que solo es interrumpido por algunos autos que pasan sin detener su marcha. Las hojas de los árboles, que se veían amarillas y secas, ya no están, dejando en su lugar las ramas peladas. Ahí, donde se acumulan en montañas, un empleado municipal las barre con un rastrillo naranja.

Te puede interesar...

En este contexto, LM Neuquén recorrió las calles y dialogó con vecinos y vecinas neuquinas, para conocer sus sensaciones y puntos de vista a raíz de las nuevas decisiones. Las opiniones están dividadas casi en partes iguales entre los que apoyan la medida y los que se muestra en contra.

Quienes están de acuerdo con la vuelta a la fase del aislamiento, argumentaron que “realmente muchos no entienden ni respetan los horarios que se habían establecido antes. Veníamos bien y de repente abrieron bares y restaurantes, era obvio que algo así iba a pasar”, admitió Leandro, de 27 años.

AM cuarentena nuevas restricciones (45).jpg

Con varios años más, pero del mismo lado de la cuestión, Vilma, de 76, dijo que si bien está de acuerdo, se encuentra “enojada” con la situación. Mientras habla aprieta los puños, y escupe sus palabras: “Entiendo la medida, pero no dejo de pensar en que si las cosas se hubieran hecho bien desde un comienzo hubiera sido todo distinto. Yo ya estoy grande y quiero disfrutar mi vida, no me causa ninguna gracia pasar tanto tiempo encerrada en mi casa. Cuando termine esta segunda cuarentena van a cumplirse cinco meses de aislamiento, que son tiempo de vida perdido”.

Además, la mujer lamentó: “Ya me estoy acostumbrando incluso a las muertes, y eso quiere decir un poco que ya me da igual. ¡Pero eso es terrible! No importa si es un muerto o 100, no dejan de ser vidas y son todas importantes”. El cansancio la agobia, pero las ganas de cumplir con su obligación social, además de cuidar su salud, la hacen comprender la medida.

AM-cuarentena-nuevas-restricciones-(39).jpg

Por otro lado, Luciana, de 23 años, asegura que no está de acuerdo con el regreso a la primera fase del aislamiento. “Tarde o temprano nos vamos a enfermar todos igual, o quizás ya nos enfermamos y no lo supimos”, sentenció. Sin embargo, lo que más parece incomodarle, es el trato por parte de los dirigentes políticos: “El plan, pareciera ser, que somos todos simplemente un número”.

Bianca, de la misma edad, se ubica del lado de quienes están en contra, por parecerle una medida “super controladora”. Además, agregó: “no importa mucho qué medidas toman de todas formas, porque la gente no lo respeta”.

Pero claro, no todos quienes estuvieron en contra del regreso a fase 1 se tomaron el tiempo de dar su argumento. A algunos el cansancio parece irritarles y dieron respuestas sencillas y concretas: “Malisimo”, “cualquiera”, “una porquería”, “Innecesario”.

Robos-oportunistas-en-la-cuarentena-2.jpg

Sin embargo, no fue todo blanco o negro en las respuestas. Hubo quienes no se sintieron convencidos del todo por la polaridad. Un hombre de cuarenta años y pelo canoso se mostró dubitativo y dijo: “No me siento habilitado a formar una opinión, a veces siento que está bien y otras mal. Me da la sensación de que están matando a la gente de otra forma, es increíble la cantidad de negocios que están cerrando y los que están abiertos no le pueden vender a nadie”, aseveró.

“Sin embargo, me pongo a pensar, y las condiciones de la salud pública no son las mejores para afrontar una situación peor a la que tenemos. Sólo la historia va a juzgar si se equivocan”, agregó.

Polémica por la circulación por el DNI

Pese a que las las respuestas oscilaron en las medias tintas, tanto quienes están a favor como quienes están en contra del regreso a la fase de aislamiento social, dudaron sobre la efectividad de la medida que obliga a neuquinos y neuquinas a presentar el DNI antes de ingresar a los distintos locales o para hacer las salidas recreativas.

“La verdad, lo del DNI es inentendible. Me parece una boludes que no tiene razón de ser”, admitió Ailin. Tomás, de 28 años, por su parte aseguró: "Me parece mal que el comerciante tenga que corroborar el DNI y encima pagar una multa si no se cumple".

Además, alegaron que es una decisión “poco clara”, que se presta a confusiones y, aunque ya fueron aclaradas por LMN en notas anteriores, siguen haciendo las mismas preguntas: “¿Cómo es en el caso de salir a pasear con un niño, aunque no sea el número que le toca se sale igual?, consulta una madre de unos 40 años.

coronavirus-barbijo-circulación-comunitaria.jpg

Cabe recordar, que, en el caso de que una persona circule con un menor de 15 años el DNI del adulto es el que cuenta para las salidas. Es decir, el niño, mientras salga con el mayor, podrá salir el día que no le corresponda.

Sin embargo, las quejas que presentaron a la decisión oficial amparada en Nación, también se extendieron a la forma de comunicar las medidas que tiene el gobierno: “¿Hasta cuando va a seguir dando las medidas por redes sociales? Parece un adolescente, es poco serio”, admite una mujer enfáticamente. “Estamos en una pandemia y no son capaces de dar una conferencia de prensa”.

Si bien las opiniones están divididas, el denominador común de neuquinos y neuquinas es el cansancio a la cuarentena. Además, claro, de la confusión que les genera el control de no poder circular cuando lo crean necesario y tener que estar mirando su número de documento para ver si están habilitados o no.

Quienes caminan por la ciudad lo hacen cabizbajos, deseando que la pandemia termine una vez y para siempre. Ya no frenan a ver vidrieras o a comprar ropa. El silencio domina las calles, en las que, quizás, en alguna cuadra perdida se escucha retumbar la música de un negocio en el que no entra nadie.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

3.2801418439716% Me interesa
59.751773049645% Me gusta
0.88652482269504% Me da igual
1.5957446808511% Me aburre
34.485815602837% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario